
En la duodécima incursión aérea desde el inicio de las hostilidades, la Fuerza Aérea Israelí neutralizó 40 puntos estratégicos en la capital iraní, apuntando directamente a las unidades de élite y centros de fabricación de armamento del régimen.
La guerra conjunta encabezada por Israel y Estados Unidos contra la República Islámica de Irán alcanzó este jueves un nuevo pico de intensidad. En las primeras horas de la mañana, una formación de 90 aviones de combate de la Fuerza Aérea Israelí (IAF) ejecutó una operación de gran escala sobre Teherán, marcando la duodécima oleada de ataques desde que estalló el conflicto el pasado 28 de febrero.
Precisión sobre objetivos de élite
Según fuentes oficiales militares, el operativo empleó aproximadamente 200 municiones de precisión para impactar de forma simultánea en 40 objetivos estratégicos. El Ejército israelí confirmó que los bombardeos se centraron en desarticular la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad y paramilitares del país persa.
Entre los puntos alcanzados destacan:
Unidades Especiales: El cuartel general de la unidad especial del Ejército iraní en la provincia de Alborz (norte).
Fuerzas Quds: Una sede operativa de la fuerza paramilitar Basij, vinculada a la Guardia Revolucionaria, en el corazón de Teherán.
Infraestructura Militar: Un centro de mando central de las Fuerzas de Seguridad Interna y múltiples complejos destinados al almacenamiento y fabricación de armamento avanzado.
Un conflicto en expansión
Esta nueva incursión se produce a seis días de que comenzara la ofensiva combinada entre Washington y Tel Aviv. El conflicto, que se inició con una descarga de misiles y drones que resultó en la muerte del líder supremo Alí Jameneí y de la alta cúpula del gobierno iraní, ha transformado el mapa de seguridad en Oriente Medio.
La República Islámica ha intentado responder a estos bombardeos con represalias directas contra territorio israelí y activos estadounidenses en países vecinos, lo que ha generado una escalada que no parece detenerse. El Ejército israelí sostiene que estos ataques preventivos son fundamentales para neutralizar las amenazas antes de que Teherán pueda reorganizar sus mandos tras la pérdida de sus líderes principales.
Estado de la situación
Con el espacio aéreo del Golfo Pérsico bajo constante monitoreo, la capacidad de fabricación de armas de Irán ha sido el blanco prioritario de esta duodécima oleada, buscando asegurar que la respuesta de Teherán sea cada vez más limitada en recursos técnicos y tácticos.
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