
El secretario de estado enfatiza que la liberación de presos y el cierre de centros de reclusión son pasos vitales para restaurar la democracia.
Un reconocimiento a la transición institucional
Desde Washington, el secretario de estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció declaraciones determinantes sobre el panorama político en Venezuela. El funcionario calificó la reciente Ley de Amnistía como una herramienta positiva y, sobre todo, como un paso indispensable para alcanzar la reconciliación nacional. Según Rubio, este instrumento legal no es solo un trámite administrativo, sino el cimiento sobre el cual se debe reconstruir el tejido social de un país que busca dejar atrás años de fractura política.
El jefe de la diplomacia estadounidense subrayó que el reconocimiento de los derechos fundamentales y el cese de la persecución política son señales claras de un cambio de rumbo. En su intervención, destacó que la comunidad internacional observa con atención estos movimientos, los cuales fortalecen la posición del gobierno de transición frente a los organismos multilaterales y los aliados estratégicos en el hemisferio.
La prioridad de fortalecer la sociedad civil
Para el secretario Rubio, el camino hacia la normalización institucional no comienza en las urnas, sino en la calle y en las instituciones civiles. En sus declaraciones, sostuvo que es prioritario reconstruir la sociedad civil y los partidos políticos antes de fijar cualquier calendario electoral definitivo. Esta postura sugiere que, para los Estados Unidos, la calidad del proceso democrático depende de que todos los actores puedan participar sin temor a represalias.
En este sentido, Rubio hizo mención especial a hitos recientes que han marcado la agenda venezolana, como el cierre definitivo del Helicoide y la liberación de cientos de ciudadanos que se encontraban detenidos por motivos políticos. Estas acciones, ejecutadas bajo la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, fueron señaladas por el funcionario como pruebas tangibles de una voluntad política orientada a la apertura y al respeto de los derechos humanos.
El vínculo entre amnistía y legitimidad política
«Habrá elecciones, pero para eso es necesario contar con una sociedad civil y política real, y eso comienza con la ley de amnistía», declaró Rubio durante un balance oficial sobre la situación en Venezuela. Con estas palabras, el secretario dejó claro que la legitimidad del proceso actual está intrínsecamente ligada al éxito de las medidas de gracia. La amnistía se percibe, entonces, como el mecanismo que permite a los líderes opositores y activistas reincorporarse a la vida pública de manera plena.
El análisis de Rubio vincula directamente el éxito de este proceso de amnistía con la legitimación total del gobierno de la presidenta encargada Rodríguez a nivel internacional. Al limpiar el expediente de derechos humanos y permitir el retorno de las libertades individuales, el ejecutivo venezolano proyecta una imagen de estabilidad que facilita la renegociación de deudas, el levantamiento de sanciones y la atracción de inversión extranjera necesaria para la recuperación económica.
Finalmente, el secretario de estado reiteró el compromiso de su oficina para monitorear el cumplimiento de estos acuerdos. La visión de Washington es que la reconciliación nacional no es un evento único, sino un proceso continuo que requiere la vigilancia constante de la sociedad civil y el acompañamiento de la comunidad internacional para asegurar que los pasos dados hacia la democracia sean, esta vez, irreversibles.
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