
La Academia de Colegios de Medicina del Reino Unido alerta sobre el impacto de las pantallas en menores y exige pautas clínicas urgentes.
El uso de las redes sociales representa una amenaza para la salud mental y física de los jóvenes equiparable a los efectos del tabaquismo. Así lo advirtió la Academia de Colegios de Medicina del Reino Unido, institución que agrupa a los profesionales sanitarios más prestigiosos del país. Ante este escenario, el organismo técnico ha solicitado formalmente al gobierno la creación de directrices oficiales que permitan a los facultativos detectar de manera temprana el uso inapropiado o perjudicial de las plataformas digitales y los contenidos en línea.
Intervención en la consulta médica
La propuesta de la academia establece que los profesionales de la salud deben integrar la tecnología en su protocolo de atención ordinario. De este modo, los médicos deberían preguntar de forma sistemática y obligatoria sobre el tiempo de exposición a las pantallas cada vez que atiendan a pacientes menores de edad. Esta postura fue remitida directamente al ejecutivo británico como respuesta técnica a una consulta oficial sobre el impacto digital en los menores de 16 años, según informó la cadena pública BBC.
Una crisis invisibilizada
Los especialistas insisten en la urgencia de visibilizar este problema en las consultas. La psiquiatra infantil Emily Sehmer refrendó la gravedad de la situación actual al asegurar que los peligros del consumo digital excesivo son, incluso, peores que los derivados del tabaco. La experta destacó que los sanitarios deben indagar sobre estos hábitos desde la empatía y sin emitir juicios de valor, argumentando que resulta imposible conocer la verdadera magnitud de esta crisis contemporánea si no se empieza a preguntar de forma activa a los afectados.
Regulación estatal en camino
Esta alerta médica coincide con una fase de consulta pública impulsada por el gobierno británico desde el pasado mes de marzo. El proceso busca recoger las opiniones de padres, educadores e hijos para diseñar un marco regulatorio estricto antes de implementar medidas de control definitivas. La prohibición total del acceso a las redes sociales para los niños, emulando la legislación ya vigente en Australia, figura como una de las opciones principales sobre la mesa de debate.
Al respecto, la ministra británica de Tecnología, Liz Kendall, confirmó que el paquete de medidas restrictivas destinadas a proteger a los menores de 16 años entrará en vigor antes de que finalice el año en curso. Con este respaldo médico, el debate británico pasa de ser un problema educativo a una prioridad de salud pública.
www.diariorepublica.com






