
La crisis humanitaria y política en Venezuela ha alcanzado un punto de inflexión, llevando a la Alcaldesa de Miami Eileen Higgins, a emitir una petición formal y urgente al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que active de inmediato el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los ciudadanos venezolanos que residen en el país. Esta solicitud se enmarca en la escalada de acontecimientos en la nación suramericana y la necesidad imperante de ofrecer seguridad y estabilidad a una comunidad que huye de la opresión.
La Alcaldesa destacó la grave situación en Venezuela, enfatizando que la incertidumbre actual y la falta de un horizonte democrático claro exigen una respuesta humanitaria robusta por parte de la administración estadounidense. «La situación actual de colapso en Venezuela plantea serias preguntas sobre lo que el presidente estadounidense planea hacer en los próximos días con respecto a la protección de quienes han buscado refugio de una dictadura fallida», declaró. La líder de Miami hizo hincapié en que el otorgamiento del TPS no solo es un acto de compasión, sino una herramienta de política exterior que reconoce la inviabilidad del retorno seguro a su país de origen.
La petición se hace aún más relevante a la luz de los recientes desarrollos legales que han impactado directamente al liderazgo chavista. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se encuentran ya en una cárcel federal de Nueva York, donde enfrentan una acusación formal por varios delitos graves vinculados al narcotráfico, terrorismo y al uso de armamento con fines criminales. Este proceso judicial de alto perfil subraya la naturaleza del régimen del que huyen miles de venezolanos, solidificando el argumento de que las condiciones en el país son objetivamente inseguras e inestables.
Miami se ha convertido en el principal centro de la diáspora venezolana en Estados Unidos, y la Alcaldesa subrayó la profunda conexión emocional y política de la comunidad local con la crisis. «Recalcó que muchas familias ‘están observando estas acciones de cerca, porque la esperanza de un cambio pacífico que finalmente ponga fin a la dictadura y supere la era del chavismo es algo que se siente profundamente aquí’ en el condado. El TPS permitiría a estos residentes trabajar legalmente, contribuir plenamente a la economía y, lo más importante, vivir sin el constante miedo a la deportación a un país en crisis total», agregó.
El Estatus de Protección Temporal es crucial. Proporcionaría un alivio migratorio temporal a los venezolanos elegibles, protegiéndolos de la deportación y otorgándoles un permiso de trabajo. Los defensores del TPS argumentan que la infraestructura de Venezuela está devastada, con escasez crítica de alimentos, medicinas, y servicios básicos, y que la represión política sigue siendo una amenaza constante. La pelota está ahora en el tejado de la Casa Blanca, mientras la comunidad venezolana y sus aliados en el sur de Florida esperan una decisión que podría cambiar miles de vidas. La presión desde Miami, un enclave clave de la política exterior de EE. UU. hacia Latinoamérica, busca asegurar que la protección humanitaria se convierta en una prioridad inmediata.
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