
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia ha elevado una enérgica protesta ante las autoridades de Estados Unidos, exigiendo un «trato humano y digno» para la tripulación del petrolero Pegas, un buque interceptado en aguas internacionales y trasladado a puerto estadounidense. la acción se produce tras la captura del navío, supuestamente vinculado a sanciones, y la posterior detención de sus marineros, en su mayoría ciudadanos rusos. Moscú ha calificado la operación como una «flagrante violación del derecho marítimo internacional». la nota diplomática, entregada a la embajada estadounidense en Moscú, subraya la preocupación por el estado físico y psicológico de los marinos, cuyo acceso consular ha sido limitado o denegado, según los reportes iniciales. el gobierno ruso pide claridad sobre los cargos y el estatus legal de la tripulación.
Tensión diplomática aumenta por la incautación del petrolero
La incautación del petrolero, que navegaba bajo bandera de un tercer país, ha escalado la tensión diplomática entre ambas potencias. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, declaró que si bien Rusia respeta la lucha contra el crimen organizado y el contrabando, «la dignidad y los derechos de nuestros ciudadanos no son negociables». la tripulación del Pegas estaría compuesta por más de veinte personas, y Rusia insiste en que no deben ser tratados como rehenes o delincuentes comunes mientras se realizan las investigaciones. se ha recordado a Washington su obligación de cumplir con las convenciones internacionales relativas a la detención y el trato de marinos extranjeros. el incidente se suma a una serie de fricciones bilaterales que han deteriorado las relaciones en los últimos años.
Urgen a Washington a respetar convenciones marítimas internacionales
El embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antónov, ha reiterado la solicitud de que se permita la visita de funcionarios consulares rusos para verificar las condiciones de vida de los marineros y asegurar que se les proporcione asistencia legal y médica adecuada. «la humanidad debe prevalecer sobre la política», ha enfatizado Antónov en un comunicado a la prensa. además de la demanda por trato digno, Rusia está investigando las bases legales de la incautación del buque. las autoridades rusas advierten que, de no cumplirse sus exigencias, se reservan el derecho de tomar «medidas recíprocas» en respuesta a lo que consideran una detención arbitraria. la situación del Pegas y su tripulación se mantiene como un punto focal en la agenda diplomática de las próximas semanas, con la esperanza de una resolución rápida y humana. la comunidad marítima internacional también está atenta a cómo se manejará este caso, ya que podría sentar un precedente importante en el cumplimiento de sanciones y el respeto a la libertad de navegación. Rusia insiste en que la prioridad es la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos.
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