
El primer ministro israelí asegura que la operación neutralizó las capacidades navales de Irán, mientras Estados Unidos confirma el control del golfo Pérsico.
Declaraciones de Israel sobre el conflicto naval
En una comparecencia de prensa dirigida exclusivamente a corresponsales extranjeros este jueves, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sacudió el tablero internacional al anunciar un golpe decisivo contra las fuerzas de Teherán. Según el mandatario, las fuerzas israelíes lograron destruir por completo la flota iraní posicionada en el mar Caspio durante la jornada de ayer. Esta maniobra, descrita por el líder israelí como una acción de precisión quirúrgica, marca un hito en la escalada de tensiones que mantiene en vilo a la región.
Netanyahu subrayó que la operación busca garantizar la seguridad nacional y frenar la expansión de la influencia militar de Irán en aguas estratégicas. Durante su discurso, enfatizó que la capacidad de respuesta de su país no conoce límites geográficos cuando se trata de neutralizar amenazas directas contra su soberanía. La noticia ha generado una oleada de reacciones en las capitales globales, que observan con cautela el desarrollo de este nuevo frente naval.
El respaldo estratégico de Estados Unidos
De manera simultánea, desde Washington, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ofreció una actualización detallada sobre la campaña naval que los aliados mantienen contra los activos de Teherán. Hegseth informó que, gracias a un esfuerzo coordinado, se han logrado dañar o hundir más de 120 buques iraníes en diversos puntos críticos. Estas acciones han permitido que las fuerzas aliadas establezcan lo que describió como un control efectivo de la superficie en el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
El secretario estadounidense destacó que estas operaciones no solo buscan mermar la fuerza militar de Irán, sino también proteger las rutas comerciales internacionales que atraviesan estos estrechos vitales. La colaboración entre las potencias occidentales e Israel parece haber alcanzado un punto de máxima operatividad, según se desprende de los informes técnicos presentados por el Pentágono.
Impacto en la estabilidad de la región
El anuncio del control de la superficie marítima sugiere un cambio radical en la logística de transporte de hidrocarburos y en la libertad de navegación. Analistas internacionales sugieren que la neutralización de la flota en el mar Caspio, sumada a las bajas en el golfo Pérsico, deja a Irán en una posición de vulnerabilidad defensiva sin precedentes en las últimas décadas.
Israel ha dejado claro que mantendrá su postura de vigilancia activa. Netanyahu concluyó su intervención asegurando que las operaciones continuarán hasta que la amenaza de represalias sea eliminada por completo. Por su parte, la comunidad internacional aguarda una respuesta oficial por parte del gobierno de Irán, mientras los mercados energéticos reaccionan con volatilidad ante la incertidumbre de un conflicto que ahora parece extenderse hacia aguas interiores del continente asiático.
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