
El organismo internacional advierte sobre el colapso del sistema sanitario, el desbordamiento de hospitales y el riesgo inminente de epidemias transmisibles tras el desastre.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el riesgo inminente de brotes epidémicos en Venezuela tras el devastador doble terremoto que sacudió al país. El colapso parcial de las redes de agua potable, el desplazamiento masivo de damnificados y la saturación extrema de la red hospitalaria configuran un escenario crítico para la propagación rápida de patologías infecciosas y de transmisión vectorial.
Colapso institucional en la infraestructura sanitaria nacional
Según las evaluaciones preliminares del organismo internacional, el sistema de salud venezolano enfrenta desafíos operativos sin precedentes debido a la sobrepoblación y a la falta crónica de previsiones logísticas ante desastres naturales. El portavoz de la organización, Christian Lindmeier, detalló en Ginebra que los centros médicos funcionan muy por encima de su capacidad instalada debido al flujo masivo de pacientes con traumatismos severos. Hasta el momento, se reportan afectaciones directas en al menos 38 hospitales nacionales. El monitoreo técnico en 21 centros distribuidos entre Caracas, La Guaira, Miranda y Falcón reveló que tres están totalmente críticos y seis presentan daños estructurales graves o inoperatividad parcial.
Riesgos epidemiológicos por fallas de saneamiento ambiental
El organismo técnico alertó que las perturbaciones graves en los servicios esenciales de agua potable y saneamiento básico elevan sustancialmente el peligro de epidemias. Lindmeier precisó que estas condiciones precarias propician brotes de enfermedades prevenibles mediante esquemas básicos de vacunación, tales como el sarampión, la difteria y la tos ferina. Asimismo, la falta de control ambiental acelerará la transmisión de enfermedades hídricas y vectoriales de alto impacto regional, entre las que destacan la fiebre amarilla, el dengue, el chikunguña, el zika y la malaria, exigiendo una intervención de ayuda humanitaria internacional inmediata.
Saturación quirúrgica y crisis estructural en morgues
El diagnóstico hospitalario resalta alteraciones críticas en la atención regular de pacientes, evidenciadas en el incremento desmedido de las listas de espera quirúrgicas, especialmente en las especialidades de traumatología, ortopedia y neurocirugía. A esto se suman fallas severas en los protocolos de bioseguridad y una presión psicológica extrema sobre el personal médico disponible. Entre las debilidades institucionales más agudas informadas por la organización, figuran el colapso total de los servicios forenses, el desbordamiento de las morgues y la carencia de sistemas eficientes para el registro técnico de víctimas y desaparecidos.
Balance provisional de víctimas y coordinación de asistencia
El panorama humanitario se agrava con el reporte oficial emitido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien fijó provisionalmente la cifra de víctimas en 1.719 fallecidos y 5.034 heridos confirmados. Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que cerca de 50.000 personas continúan en condición de desaparecidas. La acumulación de cuerpos sin identificar y la falta de control sanitario en zonas de desastre incrementan la urgencia para que la presidencia interina, a cargo de Delcy Rodríguez, coordine el despliegue epidemiológico masivo en las regiones afectadas para contener una catástrofe secundaria.






