
Durante el Ángelus, el Sumo Pontífice oró en español por el descanso de las víctimas, elogió a los cuerpos de rescate y destinó un aporte financiero para los damnificados.
El dolor del pueblo venezolano tras los devastadores sismos del pasado miércoles 24 de junio ha resonado con fuerza en la Santa Sede. Este domingo, el papa León XIV dirigió un emotivo mensaje de acompañamiento espiritual y apoyo material hacia la nación caribeña, elevando sus plegarias por el eterno descanso de los fallecidos y exhortando al mundo a no abandonar a las comunidades afectadas.
Las palabras de consuelo del Obispo de Roma se producen en un escenario crítico para el país, donde brigadas locales, apoyos interregionales e iniciativas gremiales —como las del Movimiento de Profesionales y Técnicos registradas en el documento IMG-20260625-WA0060.jpg— continúan trabajando a contrarreloj para socorrer a la población.
Un mensaje en español desde el Palacio Apostólico
Asomado a la ventana del Palacio Apostólico durante el tradicional rezo del Ángelus, el pontífice decidió expresarse directamente en idioma castellano para transmitir su cercanía a las víctimas de la catástrofe que sacudió la franja norte venezolana:
“Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales”, manifestó solemnemente.
Además de reiterar su proximidad espiritual con las familias que experimentan pérdidas afectivas, el Santo Padre dedicó palabras de profundo agradecimiento, reconocimiento y aliento a los voluntarios, personal médico y cuerpos de seguridad que laboran con generosidad extrema en las zonas de desastre buscando sobrevivientes.
Asistencia financiera y llamado internacional
Este pronunciamiento dominical complementa la postura fijada por el papa el sábado, al término del consistorio de cardenales en el Vaticano, donde habló en representación de todo el Colegio Cardenalicio. En dicha instancia, instó formalmente a que «no falte la solidaridad de la comunidad internacional con esta querida nación».
Más allá del soporte espiritual, el compromiso de la Iglesia se tradujo en una acción concreta de emergencia:
Donación pontificia: El papa León XIV ordenó el envío inmediato de una ayuda económica de 100.000 euros.
Canal de entrega: Los fondos se gestionarán a través de la Limosnería Apostólica para subsanar los requerimientos de alimentación, salud y cobijo más urgentes de quienes lo perdieron todo.
Un panorama devastador en el terreno
El llamado del líder de la Iglesia Católica cobra especial relevancia ante la magnitud de la crisis. Según el último balance oficial suministrado al mediodía por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, las consecuencias del doble terremoto presentan cifras alarmantes: un saldo lamentable de al menos 1.430 fallecidos, 3.238 personas heridas y 3.142 damnificados, mientras los rescatistas persisten en la remoción de escombros de las múltiples estructuras colapsadas.
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