
Tras el rezo del Ángelus, el Sumo Pontífice urgió a Estados Unidos, Israel e Irán a sustituir el lenguaje de las armas por la diplomacia, advirtiendo que el conflicto tras la caída de Alí Jameneí amenaza con convertirse en una «vorágine irreparable» para la humanidad.
En un momento de extrema fragilidad para la estabilidad global, el Papa León XIV realizó este domingo un vehemente llamado a la comunidad internacional desde la ventana del Palacio Apostólico. El Obispo de Roma instó a los líderes de las potencias involucradas en la crisis de Oriente Medio a detener la espiral de violencia que se ha intensificado en las últimas horas, apelando a la conciencia ética de quienes tienen el poder de decisión.
Un llamado a la Ética de la Paz
Durante su alocución posterior al Ángelus, el Santo Padre enfatizó que la paz verdadera no puede cimentarse sobre la base de amenazas mutuas ni mediante el uso de arsenales que solo dejan a su paso dolor y muerte. Su santidad subrayó que el mundo se encuentra ante el riesgo de una tragedia de dimensiones incalculables, tras los recientes ataques y las represalias que ya alcanzan objetivos militares en toda la región.
«Ante la posibilidad de una tragedia de proporciones enormes, dirijo a las partes implicadas un encendido llamamiento a asumir la responsabilidad moral de detener la espiral de la violencia antes de que se convierta en una vorágine irreparable», sentenció el Pontífice ante los fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
La Diplomacia como Única Vía
En el contexto de la incertidumbre política que atraviesa la República Islámica de Irán tras el fin de los 36 años de liderazgo de Alí Jameneí y la conformación de un consejo interino, León XIV señaló que el papel de la política internacional debe ser el de proteger el bien de los pueblos.
Para el sucesor de Pedro, la solución no reside en la destrucción del adversario, sino en el reconocimiento de la justicia: «Que la diplomacia encuentre su papel y se promueva el bien de los pueblos que anhelan una convivencia pacífica fundada en la justicia», añadió.
Perspectivas de un Conflicto en Expansión
La intervención papal se produce en un escenario crítico, marcado por informes que señalan ataques a 27 bases militares y una retórica bélica en ascenso entre Washington, Tel Aviv y Teherán. La Santa Sede, manteniendo su tradición de mediadora por la paz, ha puesto el foco en la necesidad de un cese al fuego inmediato para evitar que el vacío de poder y las ofensivas aéreas deriven en una conflagración regional total.
El Papa concluyó su mensaje pidiendo oraciones globales para que el discernimiento prevalezca sobre el orgullo nacionalista y se evite una devastación que afectaría de manera irreversible a millones de civiles inocentes.
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