
El mandatario colombiano criticó el respaldo de Washington a su rival electoral, Abelardo de la Espriella, señalando que la decisión contradice la política de seguridad estadounidense y fractura la relación bilateral.
El escenario político en Colombia ha alcanzado un punto de tensión internacional sin precedentes. El presidente Gustavo Petro acusó formalmente al gobierno de Estados Unidos de aliarse con sectores vinculados al narcotráfico y al paramilitarismo. Esta enérgica declaración surge tras el respaldo explícito de Washington al abogado Abelardo de la Espriella, un candidato de derecha que lideró sorpresivamente la primera vuelta presidencial, superando al aspirante del oficialismo, el senador Iván Cepeda.
Durante una entrevista exclusiva con la agencia AFP en la casa de gobierno en Bogotá, Petro arremetió contra la estrategia geopolítica norteamericana. El mandatario afirmó que los aliados tradicionales de la Casa Blanca en territorio colombiano provienen directamente de una estructura de gobernanza narcoparamilitar. Con un tono severo, el jefe de Estado calificó a estos sectores como genocidas y recordó que él mismo estuvo a punto de ser asesinado en múltiples ocasiones debido a la persecución sistemática contra la izquierda en el país.
Ruptura de acuerdos bilaterales
La actual campaña hacia el balotaje del próximo 21 de junio ha polarizado por completo al país. El apoyo estadounidense a De la Espriella, quien se declara un ferviente admirador de Donald Trump, dinamitó los canales diplomáticos. Petro lamentó profundamente esta interferencia, revelando que la actual administración de Washington incumplió un pacto de no intervención en el proceso electoral. Según el mandatario, dicho acuerdo se había consolidado formalmente durante su última visita oficial a la Casa Blanca en el mes de febrero.
Para el gobernante colombiano, las potencias internacionales están implementando una agenda ideológica radical que divide al mundo entre aliados ideológicos y detractores. Petro, el primer presidente de izquierda en la historia republicana de Colombia, cuestionó la coherencia de los discursos extranjeros sobre seguridad. Señaló la contradicción de que gobiernos que dicen combatir el tráfico de drogas terminen impulsando al poder político a figuras ligadas al crimen organizado.
Tensiones y modelo económico
Por su parte, el candidato oficialista Iván Cepeda respaldó las críticas presidenciales y calificó la postura estadounidense como un acto de injerencia intolerable. Desde la campaña gubernamental acusan a De la Espriella de representar un modelo de fascismo mafioso. En contraste, el candidato de la oposición prometió consolidar una alianza comercial y militar histórica con los norteamericanos si logra vencer en las urnas.
La tensa relación entre ambos países no es nueva, pero este episodio marca el punto de quiebre más bajo. Durante la entrevista, Petro exhibió gráficos y estadísticas oficiales que demuestran una reducción significativa de los narcocultivos bajo su gestión, rebatiendo los cuestionamientos externos. Con este panorama, los comicios de junio no solo definirán el próximo gobierno, sino también el futuro de las relaciones con el principal socio estratégico de la nación.
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