
La petrolera española registró un beneficio neto de 5.006 millones de euros hasta septiembre e impulsará sus operaciones en la cuenca del Zulia y Petroquiriquire.
El desempeño financiero de Repsol entre enero y septiembre de 2026 alcanzó un hito operativo. La compañía multinacional reportó un beneficio neto de 5.006 millones de euros, unos 5.576 millones de dólares, lo que representa un incremento del 325 % en comparación con los 1.180 millones de euros obtenidos en el mismo período de 2025. Este extraordinario repunte respondió principalmente al contexto favorable de los precios internacionales del crudo, impulsado por las tensiones geopolíticas y la inestabilidad en Oriente Medio.
La aceleración del negocio se intensificó durante el tercer trimestre del año. Solamente entre julio y septiembre, Repsol obtuvo 2.800 millones de euros, equivalentes a 3.119 millones de dólares, multiplicando por casi cinco los 574 millones registrados en el mismo lapso del año previo. Por su parte, el beneficio neto ajustado, indicador clave que mide la rentabilidad real al excluir factores extraordinarios, alcanzó los 5.420 millones de euros, con un alza interanual del 184 %.
Estrategia operativa y planes en Venezuela
A la par de estos resultados financieros, Repsol reafirmó su compromiso operativo en territorio venezolano. La firma manifestó su disposición de elevar en un 50 % su producción de petróleo en el país durante los próximos 12 meses. Actualmente, la multinacional gestiona sus operaciones locales en alianza estratégica con Petróleos de Venezuela.
Su cartera de activos en la nación abarca proyectos clave en crudo y gas natural. En el proyecto Perla, la empresa posee un 50 % de participación en un yacimiento mar adentro considerado entre los mayores reservorios de gas de América Latina. Asimismo, en el Lago de Maracaibo firmó un acuerdo para explorar nuevos yacimientos en la cuenca del Zulia, mientras que en Petroquiriquire pactó con el Gobierno nacional para asumir el control operativo de la empresa conjunta dedicada a la explotación de campos petroleros.
Inversiones globales y proyección internacional
El plan de crecimiento de la petrolera contempla además importantes desarrollos en Europa y Norteamérica. En su mercado doméstico, Repsol prevé destinar 11.500 millones de euros a proyectos energéticos en España de aquí al año 2030, reforzando su transición y capacidad industrial.
En el ámbito internacional destaca el proyecto Pikka, ubicado en Alaska, desarrollado en alianza con la firma australiana Santos. Tras iniciar extracciones a mediados de mayo, la empresa proyecta alcanzar una producción bruta de 80 mil barriles diarios de petróleo durante el tercer trimestre. Con presencia operativa en más de 20 países y una plantilla global de 25 mil trabajadores, la compañía española consolida su músculo financiero tras cerrar el año anterior con una producción media de 548 mil barriles diarios.
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