
El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump contempla la posibilidad de suavizar las sanciones económicas impuestas a las embarcaciones de la denominada “flota fantasma” o “paralela”, las cuales han trasladado petróleo proveniente de países sancionados como Rusia, Irán y Venezuela. La medida busca contrarrestar el alza histórica en las tarifas de flete marítimo mundial que afecta el mercado energético, según confirmó un funcionario estadounidense este miércoles 14 de octubre de 2026.
De acuerdo con reportes de la agencia Reuters, el plan en discusión no implicaría autorizar el comercio de crudo objeto de sanciones, sino permitir que navíos anteriormente incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro puedan transportar cargas de petróleo «legal» o no sancionado, procedente principalmente del Golfo Pérsico. Para hacer uso de estas embarcaciones, las empresas interesadas deberán tramitar licencias especiales ante la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Tensiones políticas por alivio al combustible ruso
La revisión de estas restricciones ocurre pocos días después de que la Casa Blanca otorgara una exención temporal a las sanciones sobre el diésel ruso hasta el 7 de abril de 2027, decisión que desató duras críticas por parte del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, gobiernos europeos y sectores del propio Partido Republicano en el Senado de EE. UU., quienes señalaron que la medida aporta ingresos clave al Kremlin para financiar sus operaciones bélicas.
El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, sugirió durante su intervención en el Congreso Mundial del Petróleo en Riad que flexibilizar las trabas a la flota clandestina apunta a aminorar los costos de transporte naviero que actualmente ralentizan la demanda de crudo estadounidense. La urgencia por contener los precios de los combustibles responde también a la proximidad de las elecciones parlamentarias del próximo 3 de noviembre de 2026, donde los republicanos se juegan el control del Congreso.
Dudas del sector marítimo y analistas
Pese a las intenciones de la Casa Blanca, firmas especializadas como la consultora Energy Aspects proyectan que el impacto real de la flexibilización sobre los fletes globales será acotado. Analistas del sector advierten sobre los siguientes factores limitantes:
Estado de la flota: Gran parte de los tanqueros sancionados por sus vínculos con Rusia o Venezuela corresponden a embarcaciones antiguas y con deficiente mantenimiento, las cuales han estado operando de manera activa en rutas no oficiales durante los últimos meses.
Cobertura de seguros: Fuentes de la industria naviera señalan que es poco probable una baja generalizada en los fletes, debido a que las aseguradoras internacionales continúan sujetas a las estrictas regulaciones y normativas del Reino Unido y la Unión Europea.
Aun así, los expertos coinciden en que la medida podría liberar un número reducido de buques para trayectos específicos en áreas estratégicas como el estrecho de Ormuz, aliviando puntualmente la logística petrolera en Oriente Medio.
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