
El secretario de Energía, Chris Wright, anuncia un próximo viaje a Caracas para concretar acuerdos clave. Washington busca asegurar materias primas y energía para fortalecer su cadena de suministro.
En un movimiento que redefine la política exterior energética en la región, el Secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, confirmó que la administración de Donald Trump ha iniciado negociaciones formales con Venezuela. El objetivo es establecer un marco de cooperación estratégica que abarque tanto la explotación petrolera como la extracción de minerales críticos, vitales para la industria tecnológica y de defensa.
Hacia un nuevo marco comercial En declaraciones exclusivas al medio Axios, Wright adelantó que viajará próximamente a la capital venezolana para liderar las conversaciones de alto nivel. La estrategia de la Casa Blanca se aleja del asistencialismo tradicional: el secretario fue enfático al aclarar que no habrá financiamiento estatal directo ni subsidios gubernamentales. En su lugar, el plan se fundamenta en la inversión privada bajo un entorno de mayor seguridad jurídica.
“Buscamos incentivar la recuperación económica de Venezuela a través de un mercado comercial estable que permita expandir la producción local de manera significativa para finales de este año”, señaló el funcionario estadounidense.
Soberanía y mercados internacionales Ante las interrogantes sobre la percepción de estos acuerdos en Caracas, Wright desestimó las acusaciones de «apropiación de recursos». Según el secretario, los representantes venezolanos perciben esta colaboración como una oportunidad para sanear su industria energética. Actualmente, una parte considerable del crudo venezolano se ve afectada por redes de corrupción o es comercializada bajo fuertes descuentos en el mercado asiático, principalmente con destino a China.
Perspectivas de crecimiento El Departamento de Energía estima que, con la entrada de capital privado y una optimización de la logística de exportación, Venezuela podría aumentar drásticamente su bombeo de hidrocarburos. Este incremento no solo beneficiaría el mercado interno venezolano, sino que posicionaría a la región como un socio confiable para las necesidades de materias primas esenciales de los Estados Unidos.
Este acercamiento marca un hito en la administración Trump, que busca equilibrar la seguridad nacional con la apertura de oportunidades de negocio para las empresas estadounidenses en el sector de los minerales críticos, fundamentales para la transición industrial.
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