
El temblor, localizado en la prefectura de Nara, se registró a una profundidad de 70 kilómetros y no ha causado víctimas ni daños materiales de consideración.
La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) informó sobre un fuerte movimiento telúrico que afectó la región occidental del país este sábado. El sismo, de magnitud 5,7, ocurrió a las 18:00 hora local, teniendo su epicentro en las proximidades de la localidad de Nosegawa, en la prefectura de Nara.
A pesar de la intensidad del fenómeno, las autoridades confirmaron que no existe riesgo de tsunami para las costas niponas y, tras las primeras inspecciones, no se han reportado heridos ni afectaciones estructurales de gravedad en la zona impactada.
Intensidad y alcance
El temblor se sintió con fuerza en el corazón del oeste japonés. Según el reporte oficial de la JMA:
Intensidad alcanzada: Nivel 4 en la escala japonesa (shindo), que mide el grado de agitación en la superficie.
Zonas afectadas: Además de Nara, las prefecturas de Mie y Wakayama registraron niveles de vibración notables.
Profundidad: El foco del sismo se situó a 70 kilómetros bajo la superficie, un factor que contribuyó a disipar parte de la energía antes de llegar a la corteza.
Contexto y antecedentes
Japón, ubicado geográficamente sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, es una de las naciones con mayor preparación sísmica del mundo. Esta infraestructura preventiva ha sido clave para que el evento de hoy se saldara sin incidentes, especialmente tras la inquietud generada por la actividad sísmica de los últimos días.
Cabe recordar que la semana pasada la región permaneció en vilo tras un terremoto de magnitud 7,7. Aquel evento sí dejó un saldo de seis heridos —dos de ellos graves—, daños en infraestructuras viales y un tsunami de 80 centímetros en la prefectura de Iwate. En esta ocasión, la estabilidad ha regresado rápidamente a las localidades afectadas del oeste nipón.
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