
El fuerte temblor con epicentro en la costa noroeste cubana activó protocolos de emergencia en Quintana Roo y Yucatán, provocando evacuaciones preventivas pero sin registrar víctimas ni daños materiales.
Un fuerte sismo de magnitud 6.1 en la escala de Richter sacudió este lunes la costa noroeste de Cuba, extendiendo su onda expansiva hasta la península de Yucatán en México y el sur de Florida en Estados Unidos. El fenómeno telúrico, registrado al mediodía, alarmó a poblaciones de zonas que habitualmente no son propensas a este tipo de actividad sísmica. A pesar de la intensidad del movimiento y la movilización inmediata de los cuerpos de rescate, las autoridades de los tres países confirmaron que no se reportan víctimas ni daños materiales de consideración.
Según el Centro Alemán de Investigación Geocientífica, el epicentro se localizó a una profundidad de 10 kilómetros y a 104 kilómetros al oeste-noroeste de la localidad cubana de Mantua. La energía liberada se propagó con rapidez hacia el occidente de la isla y cruzó el canal de Yucatán, impactando los principales destinos turísticos del Caribe mexicano y el territorio estadounidense, según informes del Servicio Geológico de Estados Unidos. Tras el evento, el Servicio Meteorológico de ese país descartó de forma definitiva la emisión de alertas por tsunami para la región.
Evacuaciones masivas en el Caribe mexicano
El temblor tomó por sorpresa a los habitantes y turistas de Quintana Roo, particularmente en Cancún, Playa del Carmen y Tulum. Al ser una región de nula actividad sísmica, el movimiento generó desconcierto, obligando a la evacuación inmediata de oficinas, comercios y hoteles del centro de Cancún. Los ciudadanos salieron a las calles como medida de precaución ante la falta de cultura sísmica en la zona.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, informó que se activaron de inmediato los protocolos de verificación y monitoreo preventivo, confirmando que la infraestructura hotelera y urbana se encuentra intacta. Por su parte, el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, reportó una situación de normalidad tras coordinar acciones con Protección Civil. Este sismo coincide de forma inusual con un temblor menor de magnitud 4.2 registrado horas antes en el municipio yucateco de Chapab, un hecho aislado que ya mantenía en alerta a las autoridades locales.
Pánico y sorpresa en las calles de La Habana
En Cuba, el sismo se percibió con fuerza en todo el occidente del país. En La Habana, ubicada a más de 200 kilómetros del epicentro, periodistas y ciudadanos reportaron sacudidas continuas que se prolongaron por espacio de 20 segundos. La densidad poblacional de la capital, donde residen 1.7 millones de personas, agudizó las escenas de tensión cuando los residentes abandonaron apresuradamente los edificios altos.
Testimonios recabados en la provincia de Pinar del Río describen el evento como un movimiento violento y prolongado. Habitantes de la capital admitieron haber confundido el temblor con mareos antes de percatarse de la emergencia. Los sismos en Cuba ocurren de forma habitual en la región oriental, debido al contacto de las placas tectónicas del Caribe y de América del Norte; sin embargo, la localización de este evento en el noroeste representa una anomalía que mantiene bajo observación a los institutos sismológicos locales.
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