
Tras el potente terremoto que sacudió el país el pasado 10 de agosto, el presidente Abelardo de la Espriella decretó la emergencia económica para crear un fondo de reconstrucción. Las autoridades cifran en 265 los muertos, cerca de 3.500 heridos y 496 desaparecidos, mientras se intensifican las labores de rescate y la ayuda a las más de 25.000 familias afectadas.
Bogotá, 12 de agosto de 2026 — En una alocución oficial desde el Palacio de San Carlos, el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, actualizó el balance de víctimas y daños provocados por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes 10 de agosto. Con un epicentro ubicado en los alrededores de San José del Palmar (Chocó), el sismo ha dejado una estragos profundos en la infraestructura nacional y en miles de hogares.
Balance crítico de víctimas y daños
Durante su intervención, el jefe de Estado lamentó el incremento en las cifras oficiales del desastre:
Pérdidas humanas: Se reportan 265 personas fallecidas, 3.494 heridos y una cifra de 496 desaparecidos que continúa aumentando de manera alarmante.
Afectación poblacional: Un total de 25.872 familias y 53.816 personas se han visto perjudicadas directamente por el movimiento telúrico.
Infraestructura: De acuerdo con los reportes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la emergencia destruyó 11.347 viviendas y averió otras 53.526, además de registrarse 140 edificios colapsados, 1.819 centros educativos dañados y 631 centros comunitarios afectadafectado.
El mandatario enfatizó que las operaciones actuales del Ejecutivo priorizan la búsqueda y localización de los desaparecidos, movilizando todas las capacidades estatales y aprovechando el apoyo internacional que comienza a integrarse a las labores de rescate.
Medidas extraordinarias: Declaratoria de Emergencia Económica
Ante la magnitud de la crisis y enmarcado en un contexto de compleja situación fiscal para el país, el presidente anunció la activación del mecanismo constitucional de emergencia económica.
Esta medida contempla la habilitación de un “fondo milagro”, diseñado para agilizar la asignación de recursos destinados a la reconstrucción prioritaria de hospitales, escuelas, infraestructura vial, aeropuertos y edificaciones públicas y privadas colapsadas.
Asimismo, el equipo económico del Gobierno trabaja en un paquete de alivios temporales orientados a los damnificados, que abarcan:
Subsidios de arrendamiento y congelamiento o facilidades en el pago de servicios públicos para quienes perdieron sus hogares.
Alivios tributarios y financieros, junto con ayudas económicas directas para las poblaciones más vulnerables.
Mecanismos de apoyo y respaldo económico dirigidos a pequeños empresarios y comerciantes locales que sufrieron pérdidas materiales.
“La afectación es grandísima y requiere de una gran determinación y voluntad política por parte del Gobierno”, concluyó el mandatario ante la devastación ocasionada en uno de los departamentos históricamente más vulnerables del territorio nacional.
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