
Las labores de rescate se intensifican en Kumamoto tras un potente sismo que deja decenas de miles de hogares sin servicios básicos y paraliza el transporte.
Suben a 18 las víctimas mortales confirmadas tras el potente terremoto que sacudió la prefectura de Kumamoto, al sur de Japón. Mientras los equipos de emergencia avanzan entre los escombros, las autoridades locales mantienen una intensa búsqueda de personas desaparecidas en las zonas más afectadas. Las imágenes aéreas captadas por las fuerzas de seguridad muestran la gravedad del desastre, con numerosas viviendas residenciales completamente destruidas y estructuras derruidas que cayeron sobre los márgenes de los ríos cercanos.
Labores de rescate y apoyo internacional
En respuesta a la magnitud de la catástrofe, las Fuerzas de Autodefensa de Japón se sumaron formalmente a los operativos de búsqueda y salvamento. Cientos de profesionales trabajan en el terreno desplomado, contando además con la asistencia de equipos especializados extranjeros, entre los que destaca la llegada de bomberos procedentes de Taiwán.
La primera ministra, Sanae Takaichi, enfatizó la urgencia de la situación durante una comparecencia oficial. “Hay personas que todavía están esperando ser rescatadas, y esta es una verdadera carrera contra el tiempo”, declaró. Takaichi aseguró que el gobierno central desplegará todos los recursos disponibles para rescatar a la mayor cantidad de sobrevivientes. Asimismo, la mandataria envió sus condolencias a las familias afectadas e instó a los refugiados a tomar precauciones extremas ante las altas temperaturas que afectan a la región.
Crisis de servicios básicos y refugiados
La infraestructura local ha sufrido daños severos. Según los últimos reportes oficiales emitidos por las autoridades de Kumamoto, alrededor de 34.900 viviendas continúan sin suministro eléctrico, mientras que aproximadamente 15.000 hogares carecen de agua corriente. Más de 8.800 personas abandonaron sus residencias destruidas o inseguras para trasladarse a los más de 400 centros de refugio habilitados. En estos espacios se instalan a toda prisa generadores adicionales para garantizar el uso de aire acondicionado y evitar golpes de calor entre los evacuados.
Afectación a la comunidad extranjera
El impacto del sismo también alcanzó a los residentes extranjeros en la zona. Siete pasantes técnicos de nacionalidad vietnamita que trabajaban en una fábrica local lograron evacuar las instalaciones a salvo. Sin embargo, en otro incidente separado, una mujer vietnamita casada con uno de los trabajadores resultó herida tras el colapso de una pared y actualmente recibe atención médica en un centro hospitalario.
Transporte paralizado en una zona sísmica
Los servicios del tren bala en la región permanecen suspendidos indefinidamente por motivos de seguridad. Aunque el Aeropuerto Aso Kumamoto comenzó a reanudar operaciones de forma paulatina, varias aerolíneas optaron por cancelar vuelos preventivamente.
Esta no es la primera vez que la región enfrenta un desastre de este tipo, ya que Kumamoto sufrió un devastador terremoto en 2016 que dejó más de 50 muertos. Japón se mantiene como uno de los países con mayor actividad sísmica en el mundo debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
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