
El presidente de Estados Unidos afirmó que la continuidad del país en el cártel petrolero es una decisión interna, destacando los beneficios económicos bilaterales del nuevo pacto energético que contempla la explotación conjunta de 17 campos estratégicos durante 25 años.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló este lunes 31 de agosto que la posible permanencia de Venezuela como miembro pleno de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) —siendo uno de sus cinco socios fundadores— tras el reciente acuerdo energético que otorga a Washington control operativo sobre una parte significativa de las reservas, es una decisión que recae enteramente sobre el gobierno interino del país sudamericano.
Al ser consultado por la prensa sobre el estatus futuro de la nación caribeña dentro del organismo internacional, Trump respondió de manera directa:
«No lo sé, eso depende de ellos. Eso va a ser una decisión suya».
El mandatario estadounidense destacó el nuevo esquema de cooperación bilateral, asegurando que ambas naciones operan ahora como un equipo comercial estratégico:
«Tenemos una gran relación con Venezuela. En cierto sentido, formamos un equipo: extraemos millones y millones de barriles de petróleo que se envían a Houston, a Luisiana y a muchos otros lugares de Estados Unidos y de todo el mundo; estamos ganando una fortuna, y ellos también», puntualizó.
Detalles del acuerdo y proyecciones económicas
Las declaraciones de la Casa Blanca complementan lo informado el pasado sábado por la «presidenta encargada», Delcy Rodríguez, quien detalló que el pacto energético tendrá una vigencia de 25 años y abarca el desarrollo de 17 campos estratégicos, proyectando una producción de 1,5 millones de barriles diarios a partir de un potencial certificado de 65.000 millones de barriles.
El proyecto incluye la activación de ocho bloques verdes en la Faja Petrolífera del Orinoco, estableciendo un esquema normativo con regalías mínimas del 16 % e impuesto sobre la renta del 34 %, condiciones orientadas a impulsar la recuperación económica de la nación.
Impacto energético y abastecimiento estratégico
Desde la perspectiva norteamericana, Trump enfatizó que la alianza petrolera con Venezuela servirá para estabilizar los precios internos de la gasolina y reabastecer las reservas estratégicas de Estados Unidos. Estas últimas se han visto mermadas tras la reciente crisis derivada del conflicto con Irán y el cierre operativo del estrecho de Ormuz.
Frente a las proyecciones de analistas financieros que estiman un lapso de dos a tres años para que el crudo venezolano comience a fluir masivamente hacia refinerías estadounidenses, el mandatario se mostró optimista:
«Va a ir rápido, mucho más rápido de lo que predicen los analistas… Incluso si fueran dos años, ese es un periodo de tiempo breve», concluyó.
Diariorepublica.com






