
Durante su intervención este martes ante el pleno de la 81.ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración sustituirá oficialmente el término «inteligencia artificial» por «superinteligencia» (SI) en toda la documentación gubernamental, al tiempo que rechazó tajantemente la imposición de regulaciones o marcos de gobernanza internacional sobre el desarrollo tecnológico.
En el marco de su discurso ante el debate general del organismo multilateral, el mandatario estadounidense sorprendió a la comunidad internacional al introducir un cambio conceptual y político en el abordaje oficial de las tecnologías emergentes.
Según argumentó el jefe de la Casa Blanca, el uso tradicional de la palabra «artificial» genera una percepción errónea y disminuye el verdadero alcance de estas herramientas, a las que catalogó como extraordinarias y de un nivel superior.
«A partir de este momento, todos los documentos de Estados Unidos y, con suerte, los del mundo, se cambiarán para utilizar el término mucho más preciso súper en lugar de artificial. Así que es superinteligencia», sentenció el mandatario ante los delegados internacionales.
Defensa de la soberanía tecnológica
Más allá de la modificación terminológica, el discurso de Trump puso de relieve la postura de su administración frente a las iniciativas globales de supervisión. El gobernante rechazó con firmeza cualquier intento de establecer mecanismos multilaterales destinados a regular, restringir o controlar el avance de la industria tecnológica.
Bajo la premisa de salvaguardar la soberanía nacional, el presidente estadounidense defendió que cada país mantenga una absoluta autonomía y capacidad de decisión sobre el desarrollo y la gestión de la innovación tecnológica, marcando distancia de los proyectos de regulación supranacional debatidos en foros globales.
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