
El ministro Juan Ramírez asume el padrinazgo de la alianza entre comunas rurales y urbanas para erradicar la especulación mediante la distribución directa a las bodegas comunales.
Un nuevo impulso a la soberanía alimentaria nacional
La presidenta encargada de la República Bolivariana, Delcy Rodríguez, ha formalizado la designación del ministro de Obras Públicas, Juan José Ramírez, como el nuevo padrino de un ambicioso proyecto de integración económica. Esta iniciativa surge como una respuesta estratégica para fortalecer el vínculo entre las comunas agroproductivas del campo venezolano y las comunas urbanas situadas en las grandes capitales del país. El propósito fundamental es crear un tejido sólido que permita el flujo eficiente de bienes y servicios, garantizando que el esfuerzo de los productores rurales llegue de forma efectiva a los hogares de las zonas más densamente pobladas.
Eliminación de los nodos de intermediación especulativa
Uno de los pilares más importantes de esta gestión bajo la tutela de Juan Ramírez es el desmantelamiento de las cadenas de intermediarios que, históricamente, han encarecido los productos básicos. Al establecer una conexión directa entre el campo y la ciudad, el gobierno nacional busca eliminar la especulación que se genera en los mercados tradicionales. Este modelo de comercialización directa permite que los precios se mantengan justos tanto para el productor, que recibe un pago digno por su labor, como para el consumidor final en las zonas urbanas. La meta es que no existan agentes externos que distorsionen el valor real de los alimentos.
Fortalecimiento de las bodegas comunales como centros de distribución
El plan operativo que liderará el ministro Juan Ramírez contempla el fortalecimiento de las bodegas comunales como el último eslabón y el más importante de esta cadena. Estas unidades de comercio local se convertirán en los centros de abastecimiento prioritarios en las barriadas y urbanismos. A través de este sistema, los productos provenientes de las comunas rurales serán distribuidos de manera equitativa y constante. El padrinazgo implica no solo la supervisión logística, sino también asegurar que la infraestructura de transporte y almacenamiento sea la adecuada para mantener la calidad de los rubros distribuidos.
Impacto en la economía local y organización popular
Este proyecto no solo tiene un impacto económico, sino también un profundo componente de organización social. Al empoderar a las comunas para que gestionen sus propios procesos de intercambio, se fomenta la autogestión y el sentido de corresponsabilidad. El ministro Juan Ramírez trabajará de la mano con los líderes comunitarios para identificar las potencialidades productivas de cada región y sincronizarlas con la demanda de las ciudades. De esta manera, se construye un sistema económico comunal que es resistente a las presiones externas y que prioriza el bienestar de la población sobre el lucro individualista de los grandes distribuidores.
Hacia un modelo de desarrollo territorial integrado
Finalmente, la designación de Juan Ramírez subraya la importancia de integrar el territorio venezolano bajo una visión de desarrollo compartido. El campo y la ciudad no deben verse como entidades separadas, sino como aliados complementarios en la construcción de la estabilidad económica. Con la supervisión de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se espera que este plan se convierta en una referencia de eficiencia administrativa y justicia social, logrando que cada mesa venezolana cuente con productos frescos, de calidad y a precios accesibles, provenientes directamente de las manos de quienes trabajan la tierra con dedicación y compromiso patriótico.
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