
El Programa Mundial de Alimentos busca ampliar la asistencia humanitaria a medio millón de afectados tras el reciente doble terremoto.
El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas informó este viernes que requiere movilizar 80 millones de dólares con carácter de urgencia. Este financiamiento permitirá mantener y expandir sus operaciones de auxilio en Venezuela durante los próximos dos meses, con la meta de alcanzar a 500.000 personas damnificadas por la reciente emergencia sísmica que sacudió al país.
Respuesta inmediata en el terreno
Un mes después de los devastadores sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio, la agencia humanitaria ha logrado asistir a más de 100.000 personas en las zonas más golpeadas. Sin embargo, el organismo enfatiza que la magnitud de la tragedia exige multiplicar los esfuerzos para evitar una crisis alimentaria mayor en las comunidades vulnerables.
Durante las primeras 72 horas posteriores al evento telúrico, equipos técnicos del organismo desplegaron evaluaciones de campo en más de ocho comunidades distribuidas en siete estados. Estas revisiones permitieron analizar el estado operativo de los mercados locales, la integridad de las cadenas de suministro, el acceso real a insumos básicos y los riesgos de protección para la población civil, siempre en coordinación con las autoridades nacionales y otros socios comunitarios.
Mecanismos adaptados a cada necesidad
La estrategia de la organización se fundamenta en la flexibilidad operativo-logística. La representante del organismo en el país, Stephanie Hochstetter, explicó que la ayuda debe ajustarse con dinamismo a las realidades cambiantes de cada zona golpeada. Ninguna familia vive la catástrofe de la misma manera, por lo que la asistencia debe adaptarse a la velocidad con la que varían las condiciones en los territorios afectados.
Para responder a esta diversidad de escenarios, se han activado cuatro modalidades principales de apoyo:
- Comidas calientes: Distribución directa en comedores comunitarios y refugios temporales.
- Raciones listas para consumir: Entrega a personas desplazadas o en labores de búsqueda de familiares.
- Canastas de alimentos: Provisión de insumos básicos a hogares que aún conservan capacidad para cocinar.
- Cupones electrónicos prepagados: Transferencias en localidades donde el comercio sigue operativo, incentivando la economía local y dando autonomía a las familias.
Balance de la emergencia sísmica
Según los reportes oficiales más recientes brindados por las autoridades, el impacto del doble terremoto asciende a 5.398 personas fallecidas, 16.740 heridos y 17.907 ciudadanos que han quedado completamente sin vivienda. La infraestructura nacional registra 856 edificios con daños severos y 190 estructuras colapsadas, en un contexto agravado por más de 1.463 réplicas contabilizadas desde el inicio de la contingencia.
Frente a este panorama, las Agencias de Naciones Unidas ratificaron su compromiso de permanencia en el territorio venezolano. La prioridad institucional se centra en asegurar los recursos financieros necesarios para acompañar el proceso de recuperación y garantizar la seguridad alimentaria de la población mientras se reconstruyen las condiciones básicas de vida.
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