
Multitudinaria celebración del Baile del Mono consolida a Caicara como epicentro cultural de oriente
La pequeña población de Caicara de Maturín, ubicada en el municipio Cedeño al oeste del estado Monagas, se convirtió una vez más en el epicentro de una de las celebraciones más vibrantes y tradicionales de Venezuela. Más de 40.000 personas se congregaron para participar en la ancestral y contagiosa fiesta del Baile del Mono, una manifestación cultural que trasciende el entretenimiento para reafirmarse como un pilar de la identidad monaguense y nacional.
El evento, que se celebra anualmente cada 28 de diciembre, superó todas las expectativas de asistencia, atrayendo a visitantes de todo el país y, según reportes, a turistas internacionales deseosos de experimentar esta tradición única. La jornada fue una explosión de música, color y alegría desbordante, donde más de 29 parrandas locales se unieron en un solo ritmo, manteniendo viva la esencia de esta danza de origen ancestral y espíritu indígena.
Origen, tradición y legado indígena
El Baile del Mono no es solo un festejo; es un acto de profunda significación cultural que hunde sus raíces en las costumbres de los pueblos originarios de la zona. Se le conoce como una actividad de culto rural con un «ángel» particular, que simboliza la cohesión comunitaria y el recuerdo de una danza de agradecimiento por las cosechas. Los participantes se visten con disfraces coloridos, máscaras y elementos naturales, imitando los movimientos del mono mientras avanzan en una cadena humana por las calles del pueblo, bajo la dirección de un «Mono Mayor» o guía que marca el paso y el ritmo.
La tradición se ha mantenido pura y vibrante gracias al esfuerzo de sus cultores y de la comunidad. «Cada año, ver a miles de personas, jóvenes y viejos, bailando al mismo compás nos recuerda el inmenso valor de lo que hacemos. Esto es el corazón de nuestro pueblo,» comentó un miembro de la junta organizadora. La manifestación ha sido declarada Patrimonio Cultural de Venezuela, un reconocimiento que subraya su importancia histórica y etnográfica.
Hacia el reconocimiento mundial: Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
Las autoridades regionales y nacionales han reiterado su compromiso de llevar esta joya folclórica al escenario mundial. Existe una firme iniciativa para postular el Baile del Mono ante la UNESCO con el objetivo de que sea reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Este paso buscaría no solo garantizar su preservación a largo plazo, sino también proyectar a Caicara de Maturín y a Monagas como destinos de turismo cultural de relevancia internacional.
La masiva afluencia de este año es vista como un espaldarazo a esta aspiración global. La espectacularidad, la antigüedad y el arraigo comunitario de la danza cumplen con creces los criterios para integrar la prestigiosa lista de la UNESCO, uniéndose a otras celebraciones venezolanas ya reconocidas.
Un operativo impecable garantizó la seguridad
Para garantizar que la fiesta se desarrollara en un ambiente de completa tranquilidad, se desplegó un robusto operativo de seguridad. Más de 800 funcionarios de diversos organismos de seguridad ciudadana, incluyendo policía, guardia nacional y protección civil, trabajaron de manera coordinada. Su presencia garantizó la seguridad de propios y visitantes, logrando un balance positivo de la actividad y permitiendo que la alegría fuera la única protagonista de la jornada.
La exitosa celebración del Baile del Mono de este año no solo afianzó su lugar en el calendario festivo venezolano, sino que también dejó claro el inmenso potencial de Caicara de Maturín como custodio de una de las tradiciones más valiosas del país, reafirmando el compromiso colectivo con su preservación y promoción.
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