
La reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia busca dinamizar el sistema judicial y fortalecer la eficiencia de las salas mediante una nueva estructura administrativa.
La Asamblea Nacional aprobó este martes, en su primera discusión, el proyecto de reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia. Esta iniciativa legislativa, impulsada desde la directiva del parlamento, representa un cambio significativo en la arquitectura del poder judicial venezolano, con el objetivo declarado de acelerar los procesos procesales y garantizar una tutela judicial efectiva para toda la ciudadanía.
Una propuesta enfocada en la eficiencia operativa
El núcleo de la modificación, presentada formalmente por el presidente del legislativo, Jorge Rodríguez, contempla elevar el número de magistrados que integran la sala plena, pasando de los veintiún integrantes actuales a un total de treinta y dos. Según los argumentos expuestos durante la sesión ordinaria, este incremento permitirá una distribución más equilibrada de las causas y reducirá el diferimiento de sentencias en las distintas instancias del máximo tribunal.
Rodríguez enfatizó que esta reforma no responde únicamente a una necesidad numérica, sino a un clamor de justicia que exige respuestas más rápidas por parte del estado. La intención es que cada una de las salas que conforman el tribunal cuente con el personal necesario para abordar la complejidad de los expedientes actuales, evitando el cuello de botella jurídico que suele afectar los tiempos de respuesta institucional.
Impacto en la estructura del poder judicial
La aprobación inicial de este proyecto activa una serie de mecanismos institucionales que incluyen la consulta pública y el debate técnico con expertos en derecho constitucional. Al aumentar a treinta y dos el número de magistrados, se espera que las salas constitucional, político administrativa, electoral, de casación civil, de casación penal y de casación social operen con un quórum reforzado, permitiendo una deliberación más profunda en casos de relevancia nacional.
Este ajuste legislativo también implica una revisión de las competencias del comité de postulaciones judiciales. Al abrirse nuevas vacantes, el parlamento deberá iniciar un proceso transparente para la selección de los juristas que ocuparán estas plazas, asegurando que cumplan con los requisitos de idoneidad, trayectoria y ética profesional que exige la constitución nacional.
Hacia una justicia más cercana al ciudadano
Durante el debate en el hemiciclo, se resaltó que la reforma busca modernizar la gestión del Tribunal Supremo de Justicia. Además del incremento de magistrados, la propuesta abre la puerta a mejoras en la infraestructura tecnológica y en los métodos de atención al usuario. El objetivo final es simplificar los trámites y hacer que el sistema de justicia sea menos burocrático y más accesible para el venezolano común.
La bancada parlamentaria subrayó que el fortalecimiento del poder judicial es un paso necesario para consolidar el estado de derecho. Con esta ampliación, se pretende dotar al tribunal de las herramientas humanas y operativas necesarias para enfrentar los retos del siglo veintiuno, garantizando que el acceso a la justicia sea un derecho real y no solo un enunciado legal.
Tras esta primera aprobación, se espera que el texto definitivo sea sometido a una segunda discusión en los próximos días, una vez incorporadas las observaciones resultantes del periodo de consulta, para su posterior promulgación y entrada en vigencia inmediata.
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