
La reactivación turística abarca el 80% de los balnearios bajo un esquema fin de semana con estrictas normas de seguridad e higiene.
La Guaira reactiva oficialmente sus actividades turísticas costeras tras permanecer más de cuatro meses paralizada a causa de los destrozos provocados por el doblete sísmico del pasado 24 de junio. La medida, anunciada por la Cámara Turística Playera y refrendada formalmente por la Gobernación, marca el punto de partida para la recuperación económica de la zona del litoral. Sin embargo, este retorno a la normalidad no será inmediato ni irrestricto, sino que responderá a un plan progresivo diseñado para priorizar la seguridad de los visitantes e infraestructura.
Horarios y esquema de funcionamiento
El plan de reapertura establece que la atención al público estará permitida únicamente durante los días sábados y domingos, en un horario comprendido entre las 8:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde. De lunes a viernes, todos los espacios playeros permanecerán cerrados al público general. Durante los días laborables, las autoridades y prestadores de servicio dedicarán las jornadas a la formación técnica del personal, así como a la ejecución de labores de rehabilitación en las áreas que aún presentan secuelas del evento telúrico.
Capacidad operativa y zonas restringidas
De acuerdo con los datos suministrados por la Cámara Turística Playera, actualmente se encuentran habilitados 55 de los 63 balnearios habitualmente aptos en la entidad, lo que representa aproximadamente el 80% de la capacidad turística del estado. Por el contrario, un grupo clave de balnearios continuará inhabilitado debido a la severidad de los daños estructurales. Entre los espacios que mantendrán sus puertas cerradas destacan Playa Coral, El Yate, Los Cocos, Naiguatá, Candilejas, Playa Vasito, Marina Grande y Puerto Viejo, donde las cuadrillas de reparación siguen trabajando de manera continua.
Compromiso normativo e inspección
La reapertura parcial aplica exclusivamente para aquellos balnearios cuyas juntas directivas suscribieron un acta de compromiso con las autoridades regionales. Este documento fija directrices operativas estrictas para garantizar el orden público. Entre las reglas destacan el uso de volumen moderado sin equipos de alta potencia, portar uniforme reglamentario, cobrar estrictamente a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela, mantener un trato cortés sin acoso al visitante, garantizar la higiene en la manipulación de alimentos y manejar adecuadamente los desechos.
Asimismo, se prohíbe de forma tajante el consumo de alcohol o tabaco por parte del personal durante la jornada laboral, el uso de estructuras afectadas por los sismos y se exige el reporte de cualquier incidente en un lapso no mayor a 24 horas. Este esquema operativo funcionará en fase de prueba durante todo el mes de noviembre y será sometido a una evaluación integral al cumplir 30 días para determinar su continuidad o ajuste.
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