
La defensa del exministro de Petróleo revela que padece un trombo y complicaciones de columna que limitan su movilidad física.
La reciente aparición pública de Tareck El Aissami en el marco de las audiencias por el caso de corrupción Pdvsa-Cripto ha generado un fuerte impacto en la opinión pública venezolana. El otrora hombre fuerte se presentó ante los tribunales mostrando signos evidentes de un deterioro físico significativo, lo cual contrasta drásticamente con la imagen de vitalidad que proyectaba durante su gestión al frente de la cartera de hidrocarburos.
Detalles sobre el estado de salud actual
De acuerdo con las declaraciones del exfiscal Zair Mundaray, la defensa técnica del exministro ha puesto sobre la mesa un cuadro clínico complejo. Se informó que el detenido padece de un trombo en una de sus piernas, una condición vascular que requiere atención médica constante para evitar riesgos mayores de embolia o complicaciones circulatorias graves. Esta situación ha sido el foco central de las peticiones de sus abogados durante las últimas sesiones judiciales.
Complicaciones derivadas de una cirugía previa
Sumado al problema vascular, el equipo legal detalló que El Aissami sufre las secuelas de una hernia discal mal intervenida quirúrgicamente. Esta «mala praxis» o complicación postoperatoria habría derivado en una afectación directa sobre su capacidad de desplazamiento. Los reportes indican que el exfuncionario presenta dificultades motrices severas que le impiden caminar de manera autónoma, viéndose obligado a depender de asistencia o traslados controlados dentro de la sede judicial.
El contexto del caso Pdvsa-Cripto
La reaparición de Tareck El Aissami se produce meses después de su detención por el esquema de corrupción vinculado a la desaparición de fondos públicos mediante transacciones con criptoactivos. Este caso ha llevado tras las rejas a numerosos funcionarios de alto nivel y empresarios vinculados al sector energético. La imagen de fragilidad del acusado añade una nueva capa de debate sobre las condiciones de reclusión y el futuro procesal de uno de los personajes más influyentes de la última década en Venezuela.
Reacciones y expectativas procesales
La situación médica de El Aissami podría influir en el ritmo del juicio. Mientras los familiares y la defensa abogan por garantías de salud básicas debido a su incapacidad para caminar, el Ministerio Público continúa avanzando en la recopilación de pruebas sobre el desfalco millonario. El país permanece atento a la evolución de este caso que, más allá de la salud del implicado, representa uno de los procesos judiciales por corrupción más grandes en la historia contemporánea de la nación.
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