
El ministro de Interior aclaró que la falsedad del documento de identidad facilitó la deportación del empresario colombiano a Estados Unidos.
El ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, aseguró este fin de semana que el empresario colombiano Alex Saab “no es venezolano” y afirmó que utilizó una supuesta cédula fraudulenta para acceder a documentación y beneficios en el país. Las declaraciones del funcionario abren un nuevo capítulo en el polémico caso del contratista de Barranquilla, quien durante años fue defendido por diversos sectores de la administración pública como un diplomático con plenos derechos en el territorio nacional.
Durante declaraciones públicas tras la deportación de Saab a Estados Unidos el pasado 16 de mayo, Cabello sostuvo que las autoridades venezolanas realizaron una investigación exhaustiva en el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) y no encontraron registros legales que acreditaran su nacionalidad venezolana. El hallazgo provocó un giro radical en la postura del Gobierno respecto al estatus jurídico del procesado.
Sin registros en el sistema de identificación
“Alex Saab no es venezolano, no lo es”, afirmó el funcionario de manera tajante ante los medios de comunicación. “No hay ningún expediente en el Saime que certifique que esa persona sea venezolana”, agregó para enfatizar la postura oficial del ministerio que preside. Según los informes técnicos, los datos aportados por los abogados defensores no coinciden con los archivos históricos de la institución.
Cabello explicó que el empresario presentó durante años una cédula venezolana con fecha de emisión de 2004, pero aseguró que el documento “no tiene ningún tipo de sustento” dentro del sistema oficial de identificación venezolano. La falta de soportes físicos y digitales en los libros matrices del Estado invalida cualquier trámite posterior realizado por el ciudadano colombiano dentro de las fronteras venezolanas.
Consecuencias legales del documento falso
“Se presentó con una cédula fraudulenta y con esa cédula tuvo acceso a algunas cosas”, dijo el ministro, argumentando que el estatus legal de Saab cambió drásticamente tras los hallazgos en las bases de datos oficiales. El uso de identidades falsas por parte de ciudadanos extranjeros supone una violación grave a la legislación penal de la república.
El ministro señaló además que esa fue una de las razones principales que llevaron al Gobierno venezolano a tomar la decisión expedita de deportarlo a Estados Unidos, insistiendo en que se trataba de “un ciudadano extranjero”. Al no poseer la nacionalidad de forma legal, el procesado no gozaba de las protecciones constitucionales reservadas exclusivamente para los nacidos o naturalizados en el país. El caso continuará bajo revisión para determinar posibles complicidades internas.
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