
El canciller Yván Gil recibió a la nueva encargada de negocios estadounidense para definir una agenda de trabajo basada en el diálogo y el respeto mutuo. El despliegue marca el fin de siete años de ruptura diplomática y el inicio de un plan de tres fases diseñado por la administración de Donald Trump.
En un paso histórico hacia el restablecimiento de los vínculos bilaterales, el ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, recibió este sábado en la capital venezolana a la diplomática Laura Dogu, quien asume el liderazgo de la misión de los Estados Unidos en el país. El encuentro, calificado como un espacio para la definición de una «hoja de ruta estratégica», busca canalizar las diferencias políticas a través de la vía diplomática y el derecho internacional.
A través de sus canales oficiales, el canciller Gil enfatizó que la reunión se desarrolló bajo principios de respeto mutuo, orientándose a resolver asuntos de interés común tras el complejo escenario político iniciado en enero de 2026.
El retorno de la diplomacia estadounidense
La llegada de Dogu al Aeropuerto Internacional de Maiquetía formaliza la reapertura de la misión diplomática de EE. UU. en suelo venezolano, una oficina que permaneció cerrada desde 2019. Dogu no solo ejercerá como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela, sino que actuará como el enlace principal entre Washington y los diversos actores de la vida nacional.
Un plan de tres etapas para la transición
La gestión de la diplomática se regirá por la estrategia delineada por el secretario de Estado, Marco Rubio, que establece tres pilares fundamentales para el futuro del país:
Estabilización: Consolidar la seguridad institucional tras los recientes cambios en el Ejecutivo.
Recuperación: Reactivar sectores económicos clave y la asistencia humanitaria.
Transición Democrática: Fomentar un proceso de reinstitucionalización transparente.
Diálogo multiactor
Además de su coordinación con el Gobierno liderado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, Laura Dogu mantendrá una agenda activa con el sector privado y la sociedad civil. Este acercamiento ocurre en un contexto de distensión, donde la administración estadounidense busca supervisar los beneficios del sector petrolero y la estabilidad regional, tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Nueva York a principios de mes.
«Estamos abordando nuestras diferencias por la vía del diálogo. La prioridad es una hoja de ruta que beneficie a ambos pueblos sobre la base de la soberanía», señaló el canciller venezolano tras la sesión de trabajo.
La presencia de Dogu en Caracas simboliza una nueva era en la geopolítica del Caribe, donde la diplomacia vuelve a ocupar el centro de la escena para gestionar la transición y la recuperación del país petrolero.
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