
Durante su participación en el Instituto Baker de la Universidad Rice, Currie señaló que el país necesitará un período prolongado para recuperar su peso histórico como productor mundial de crudo.
Exigencias estructurales: La experta subrayó que la llegada de capitales dependerá de que se establezcan reglas claras, un sistema legal confiable y condiciones fiscales estables que garanticen la seguridad jurídica de los inversores.
Desafíos operativos: El repunte del sector energético enfrenta importantes barreras, entre ellas el profundo deterioro de la infraestructura acumulado durante años y la necesidad de rehabilitar pozos de manera sostenida.
Restaurar los niveles de producción y el esplendor histórico de la industria petrolera venezolana no será una tarea inmediata. Así lo advirtió Helen Currie, economista jefe de la multinacional energética ConocoPhillips, quien estimó que este proceso podría tomar al menos una década y demandará decenas de miles de millones de dólares en capitales frescos.
Al intervenir este martes en una conferencia organizada por el Instituto Baker de la Universidad Rice, la especialista indicó que el país aún se encuentra lejos de alcanzar los volúmenes y la magnitud que lo posicionaron en el pasado entre los actores más influyentes del mercado petrolero internacional, según reportó la agencia Reuters.
Currie puntualizó que el éxito de esta reactivación trasciende la mera disponibilidad de reservas hidrocarburíferas o la inyección puntual de recursos. A su criterio, el requisito indispensable previo es la construcción de un entorno institucional favorable que disipe la incertidumbre corporativa. «El tiempo ni siquiera empieza a correr hasta que exista un régimen fiscal estable y transparente, un conjunto de condiciones fiscales y un sistema jurídico sólido y duradero», sentenció.
Estas valoraciones surgen en un contexto donde diversas corporaciones internacionales analizan escenarios y oportunidades para retornar al país o expandir sus operaciones en campos que han operado muy por debajo de su capacidad óptima. Sin embargo, para consolidar un retorno competitivo, Venezuela deberá superar el grave deterioro acumulado en su infraestructura, la obsolescencia técnica y los retos asociados a la falta de mantenimiento continuo.
De esta manera, la perspectiva expuesta por ConocoPhillips ratifica que cualquier incremento significativo en la oferta de crudo venezolano estará supeditado a la consolidación de reformas estructurales capaces de brindar certidumbre financiera a largo plazo.
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