
Más de 3,7 millones de electores deciden este domingo el rumbo del país hasta 2030 en una contienda con 20 aspirantes presidenciales. Mientras la oficialista Laura Fernández encabeza los sondeos, las figuras de Álvaro Ramos y Claudia Dobles emergen como los principales retadores en una jornada donde la seguridad y la economía marcan la agenda.
En un ambiente de alta expectativa democrática, Costa Rica celebra este domingo 1 de febrero sus elecciones generales para elegir al próximo Presidente, dos vicepresidentes y 57 diputados de la Asamblea Legislativa. Con un padrón electoral que supera los 3,7 millones de ciudadanos, el país se enfrenta al reto de decidir si otorga continuidad al proyecto de gobierno actual o apuesta por una de las 19 alternativas de oposición en un escenario marcado por la fragmentación política.
La normativa electoral establece que, de no alcanzarse el 40% de los sufragios válidos por parte de algún candidato, los dos más votados deberán medirse en una segunda vuelta definitiva el próximo 5 de abril.
Los protagonistas de la contienda:
Laura Fernández (PPSO): La candidata oficialista llega como favorita en las encuestas, apostando por la continuidad de las políticas de la actual administración.
Álvaro Ramos Chaves: Economista de Berkeley y exfigura clave del sector hacendario. Su propuesta central se enfoca en el alivio financiero mediante la reestructuración de deudas familiares y un plan de choque contra la inseguridad ciudadana, ante el repunte histórico de la criminalidad en el país.
Claudia Dobles: Exprimera dama con un perfil técnico en planificación urbana. Presenta un ambicioso plan de gobierno respaldado por más de 160 expertos, priorizando la modernización del transporte público, la acción climática y la reactivación económica inclusiva.
Un abanico de 20 opciones
La papeleta presidencial refleja la pluralidad —y dispersión— del sistema político costarricense. Entre los nombres que buscan dar la sorpresa se encuentran Andrés Robles (FA), Juan Carlos Hidalgo (PUSC), Fabricio Alvarado (PNR) y Eliécer Feinzaig (PLP), quienes representan corrientes que van desde la izquierda progresista hasta el liberalismo económico y el conservadurismo social.
El factor de la indecisión
A pesar del despliegue de propuestas, los analistas coinciden en que el voto indeciso jugará un papel crucial en los resultados de esta noche. La seguridad nacional se ha posicionado como la principal preocupación del electorado, seguida de cerca por el costo de vida, temas que podrían inclinar la balanza a favor de perfiles técnicos o de mano dura en las últimas horas de votación.
«Costa Rica no solo elige un nombre, sino un modelo de gestión para enfrentar los desafíos de una región en constante cambio», destacan observadores internacionales presentes en la jornada.
Se espera que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) emita el primer corte de resultados oficiales entrada la noche, definiendo si habrá un ganador inmediato o si el país deberá esperar a abril para conocer a su nuevo mandatario.
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