
Con más del 97 % de los votos escrutados, el líder derechista se impuso en las urnas pero no logró la mayoría absoluta, mientras que el candidato del Pacto Histórico contuvo el avance opositor y forzó la ronda definitiva del 21 de junio.
La Registraduría Nacional del Estado Civil confirmó que el rumbo de la Casa de Nariño se resolverá en una decisiva segunda vuelta electoral el próximo 21 de junio. Los resultados preliminares oficiales oficializaron el careo definitivo entre el abogado y candidato de derecha, Abelardo De la Espriella, y el senador oficialista Iván Cepeda, al no alcanzarse los umbrales requeridos para una victoria inmediata en primera ronda.
Con un avance en el procesamiento de datos del 97,58 % de las mesas de votación, De la Espriella se posicionó a la vanguardia de la jornada al capitalizar el 43,77 % de los sufragios a su favor. A pesar de su sólido desempeño, el porcentaje fue insuficiente para rebasar la mitad más uno de los votos válidos. Por su parte, Cepeda, abanderado de la coalición gubernamental Pacto Histórico, amarró el segundo boleto al balotaje al concentrar el 40,88 % del respaldo popular, según los datos recopilados por agencias y cadenas internacionales de noticias.
La inminente cita en las urnas colocará frente a frente a dos modelos de país diametralmente opuestos, configurando un panorama de intensa confrontación ideológica y una profunda polarización en el debate nacional durante las próximas semanas de campaña.
El declive de Valencia y las sorpresas de la jornada
Uno de los hitos más sorpresivos y comentados de estos comicios fue el desplome de la senadora Paloma Valencia. La aspirante por el partido Centro Democrático, quien se perfilaba en los estudios de opinión pública como una de las fichas más fuertes para pelear un puesto en la segunda vuelta, apenas pudo rasguñar poco más del 6 % de la votación total, quedando completamente marginada de la carrera presidencial y rompiendo con las proyecciones iniciales de su comando.
Por otro lado, la clasificación de Iván Cepeda también generó diversas interpretaciones entre los analistas políticos. Si bien el parlamentario del Pacto Histórico cumplió con la meta mínima de sobrevivir a la primera vuelta, el haber quedado relegado al segundo puesto constituye un mensaje de alerta y un revés político para el mandatario actual, Gustavo Petro. El jefe de Estado había insistido públicamente a lo largo de la campaña en la viabilidad de lograr un triunfo contundente en primera vuelta, escenario que fue descartado por los electores.
Con el mapa electoral prácticamente consolidado, los ciudadanos colombianos se preparan para acudir de nuevo a los centros de votación para dirimir cuál de las dos visiones contrapuestas asumirá el timón del Estado, en un proceso que será vital para el futuro político de la nación suramericana.
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