
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela condiciona su visita a territorio estadounidense al respeto de la soberanía y el cese de las restricciones diplomáticas.
Un mensaje de diplomacia y soberanía nacional
Durante una reciente intervención pública, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, abordó la compleja relación bilateral con el gobierno de Estados Unidos. Al ser consultada sobre la posibilidad de visitar el país norteamericano, la funcionaria fue enfática al señalar que este viaje ocurrirá «en algún momento», sugiriendo que la diplomacia venezolana no cierra las puertas al diálogo, siempre que se den las condiciones adecuadas de respeto mutuo.
Rodríguez destacó que la política exterior del gobierno de Nicolás Maduro se basa en la autodeterminación. Según la vicepresidenta, el país ha mantenido una postura de resistencia frente a las presiones externas, pero esto no implica un aislamiento definitivo. La posibilidad de un traslado a suelo estadounidense se vislumbra como un hito simbólico en la normalización de las relaciones que han estado fracturadas durante la última década.
El contexto de las sanciones y restricciones aéreas
Es importante recordar que las relaciones entre Caracas y Washington han estado marcadas por un esquema de sanciones económicas y restricciones de viaje impuestas a altos funcionarios venezolanos. En este sentido, las declaraciones de Rodríguez no solo expresan un deseo personal, sino que apuntan a una resolución política de los conflictos legales y diplomáticos que actualmente impiden el libre tránsito de las autoridades nacionales hacia el norte.
La vicepresidenta insistió en que Venezuela ha demostrado su capacidad de recuperación económica a pesar de los bloqueos. Este fortalecimiento interno es, a su juicio, la base que permitirá renegociar los términos de la convivencia con Estados Unidos. Para la administración venezolana, cualquier acercamiento debe pasar por el reconocimiento de las instituciones legítimas del estado y el levantamiento de las medidas coercitivas unilaterales que afectan al aparato productivo.
La mirada hacia una nueva etapa bilateral
El anuncio de Rodríguez coincide con diversos movimientos en el tablero geopolítico regional, donde la energía y la estabilidad económica han vuelto a poner a Venezuela en el centro del interés internacional. La posibilidad de que la vicepresidenta asista a foros internacionales o reuniones bilaterales en ciudades como Nueva York o Washington representaría un cambio de paradigma en la estrategia comunicativa del gobierno bolivariano.
Finalmente, Delcy Rodríguez subrayó que el pueblo venezolano tiene una vocación de paz y que la diplomacia bolivariana de paz sigue siendo el norte de sus acciones. «Nosotros no somos los que hemos puesto barreras», afirmó, reiterando que la voluntad de diálogo ha sido una constante, pero que el respeto a la dignidad nacional no es negociable bajo ninguna circunstancia o promesa de apertura.
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