
El secretario de Energía, Chris Wright, condiciona el respaldo a futuros acuerdos a la transparencia económica y advierte sobre los riesgos de contratos «perjudiciales» con actores externos.
En la visita de más alto nivel de un funcionario estadounidense tras los sucesos de enero, el secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, marcó la hoja de ruta de la administración de Donald Trump para el sector energético venezolano. El mensaje central fue de cautela estratégica: incentivar la inversión privada mientras se vigila de cerca la expansión de los intereses de China en la región.
Blindaje contra acuerdos «perjudiciales»
Wright fue enfático al señalar que Washington monitoreará los compromisos contractuales que asuma el gobierno interino de Venezuela. El objetivo es evitar que se repitan modelos de endeudamiento o concesiones que la Casa Blanca considera nocivos.
Vigilancia sobre China: El secretario aclaró que no se oponen a las empresas chinas «legítimas», pero sí a acuerdos que comprometan la soberanía económica venezolana.
Seguridad jurídica: La prioridad es garantizar que el país no quede atrapado en esquemas de deuda opacos, similares a los reportados en otras naciones de América Latina.
Reestructuración y deuda histórica
Un punto crítico de la agenda de Wright fue la compensación a las empresas que sufrieron expropiaciones hace dos décadas. Para el funcionario, la reestructuración de la deuda es un paso innegociable para restaurar la confianza internacional.
«Estos acuerdos no se darán de la noche a la mañana», admitió Wright, subrayando que el saneamiento financiero es un proceso progresivo pero necesario para atraer capitales de envergadura.
El impacto de la Reforma Petrolera
El secretario valoró positivamente la reciente reforma aprobada por la Asamblea Nacional venezolana. Según su análisis, este nuevo marco legal:
Mitiga los riesgos para los inversionistas extranjeros.
Facilita la operatividad de empresas estadounidenses en el país.
No garantiza flujos inmediatos, pero establece el cimiento para un sector energético más transparente y competitivo.
Hacia un equilibrio regional
Para los analistas internacionales, la presencia de Wright en Caracas es un movimiento táctico para equilibrar la balanza de poder en el hemisferio. Al promover un entorno de inversión seguro y alineado con los estándares occidentales, EE. UU. busca asegurar que la reconstrucción del sector petrolero y gasífero venezolano contribuya a la estabilidad regional y disminuya la dependencia de financiamientos condicionados por potencias extra-continentales.
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