
La cita, fijada para este viernes 13 de marzo, busca consolidar el diálogo tripartito con EE. UU. y reactivar el intercambio comercial en el paso fronterizo más emblemático de la región.
En un movimiento cargado de simbolismo diplomático, los gobiernos de Colombia y Venezuela confirmaron que el puente internacional Atanasio Girardot (anteriormente conocido como Tienditas) será la sede de la primera reunión presencial entre el presidente Gustavo Petro y la mandataria encargada, Delcy Rodríguez. El encuentro, programado para este viernes, representa un paso crucial en la reconfiguración de las relaciones binacionales tras el cambio de mando en Caracas el pasado mes de enero.
Un símbolo de integración y comercio
La Casa de Nariño destacó que la elección del lugar no es casual. El Atanasio Girardot, que conecta Villa del Rosario (Norte de Santander) con Pedro María Ureña (Táchira), es considerado el «símbolo de la integración fronteriza». Esta infraestructura es la arteria principal para el transporte internacional de carga y pasajeros en una de las zonas fronterizas más dinámicas de América Latina.
La cumbre ocurre en un momento de recuperación económica clave: tras haber tocado un piso histórico de 222 millones de dólares en 2020, el comercio binacional ha retomado el vuelo bajo la gestión de Petro, logrando que las exportaciones colombianas hacia Venezuela superaran los 1.000 millones de dólares el año pasado.
La agenda: Estabilidad y cooperación tripartita
El encuentro es el resultado de una invitación formal extendida por el mandatario colombiano en enero, tras la captura de Nicolás Maduro. La agenda de trabajo se centrará en tres ejes fundamentales:
Seguridad y Paz: Petro busca establecer un diálogo tripartito que incluya a Estados Unidos para garantizar la estabilidad social en Venezuela.
Energía y Economía: Revisión de acuerdos de suministro y cooperación fronteriza.
Marco Institucional: Fortalecimiento de las relaciones basadas en el respeto mutuo y el trabajo conjunto.
Antecedentes y contexto político
Este será el primer cara a cara oficial entre ambos líderes, superando los contactos telefónicos previos del 18 de febrero. A diferencia de la reunión de 2023, donde Nicolás Maduro no cruzó hacia el territorio colombiano, se espera que este encuentro bajo el nuevo esquema político permita un flujo más abierto de diálogo institucional.
Rodríguez, quien pilota la fase de estabilización tras los sucesos de enero, ha reiterado su disposición de avanzar en una agenda de «respeto y trabajo conjunto» para evitar focos de violencia y potenciar el bienestar de las poblaciones fronterizas.
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