
Los tribunales salvadoreños impusieron la pena máxima de prisión perpetua a un hombre por el asesinato con arma blanca de su vecina en Santa Ana, a solo 42 días de cometido el crimen, en el marco del endurecimiento legal y constitucional que permite esta sanción en el país centroamericano.
Un hecho histórico marcó este lunes 14 de septiembre de 2026 los anales del sistema judicial de El Salvador, luego de que la fiscalía general de la nación anunciara la imposición de la primera condena a cadena perpetua por el delito de feminicidio agravado, derivada de las recientes reformas legislativas promovidas por el presidente Nayib Bukele.
La sentencia recayó sobre el ciudadano Eduardo Mauricio Urbina García, hallado culpable de asesinar con un arma blanca a una vecina a la que presuntamente mantenía bajo constante acoso. El fallo fue dictado a solo 42 días de haberse perpetrado el crimen en el departamento de Santa Ana, evidenciando un proceso de alta celeridad procesal.
Modificaciones legales y debate sobre derechos humanos
Este hito punitivo se produce tras la eliminación a principios de año de la prohibición constitucional que impedía aplicar la prisión perpetua, medida aprobada por un congreso de mayoría oficialista. Con esta modificación, la pena máxima —que anteriormente se limitaba a 60 años con opciones de reducción— pasó a contemplarse para delitos graves como homicidios agravados, feminicidios, violaciones y actos de terrorismo, extendiendo además sus disposiciones a menores de edad involucrados en estos ilícitos.
La política de seguridad impulsada por el Ejecutivo, amparada en un régimen de excepción orientado al combate de las estructuras criminales, ha derivado en la detención de unas 92.000 personas y en una reducción drástica de los índices de criminalidad nacional. No obstante, este enfoque punitivo ha recibido cuestionamientos por parte de organismos internacionales, entre ellos expertos de las Naciones Unidas y diversas ONG, quienes denuncian presuntos excesos y vulneraciones a los derechos fundamentales.
Diariorepublica.com






