
En respuesta a la escalada de tensiones militares en el Caribe y el reciente endurecimiento del bloqueo energético de Estados Unidos, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ha intensificado el patrullaje y la vigilancia en los activos industriales más estratégicos del occidente del país.
Despliegue en puntos neurálgicos
El almirante Pedro González Ovalles, jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Occidental, confirmó que se han desplegado Unidades de Reacción Rápida (URRA) para custodiar tres pilares de la economía nacional:
Centro de Refinación Paraguaná (Falcón): Vital para la producción de gasolina, diésel y derivados.
Refinería Bajo Grande (Zulia): Punto clave de almacenamiento y despacho.
Complejo Petroquímico Ana María Campos (Zulia): Eje fundamental para la transformación de gas natural y producción de plásticos y fertilizantes.
A través de materiales audiovisuales compartidos por el comandante estratégico operacional, Domingo Hernández Lárez, se detalló que estas acciones buscan garantizar la «seguridad integral» ante posibles amenazas externas o sabotajes.
Presión de Washington y reportes de incursiones
El despliegue militar venezolano se produce tras una serie de eventos que han elevado la alerta en el Palacio de Miraflores:
Bloqueo naval: El presidente Donald Trump anunció recientemente la prohibición total de tránsito para petroleros sancionados vinculados a Venezuela.
Incautaciones: Este mes, EE. UU. interceptó dos buques con crudo venezolano en aguas internacionales.
Incursiones con drones: Tras las declaraciones de Trump sobre un ataque a una «gran instalación» portuaria el pasado viernes, el diario The New York Times informó que la CIA habría ejecutado una operación con drones contra un puerto venezolano la semana pasada, versión sobre la cual el Ejecutivo nacional aún mantiene hermetismo.
Llamado a la vigilancia obrera
Ante lo que el Gobierno bolivariano califica como un intento de imponer un «gobierno títere» para controlar los recursos energéticos, la vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, ha instruido a la clase obrera petrolera a extremar los protocolos de seguridad.
Rodríguez enfatizó que el país se encuentra bajo un escenario de «acoso» internacional, por lo que la vigilancia en las plantas de PDVSA y Pequiven es ahora una prioridad de seguridad nacional para prevenir cualquier intento de desestabilización operativa.
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