
El mandatario colombiano defiende la «justicia soberana» para Venezuela y aboga por una transición política sin exclusiones que involucre a todos los sectores sociales.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha emitido una respuesta formal este miércoles 28 de enero de 2026 ante las críticas lanzadas por la líder opositora María Corina Machado. En un mensaje que busca equilibrar la balanza diplomática en la región, el mandatario reafirmó su postura sobre la crisis venezolana, insistiendo en que la única salida viable es un pacto político de carácter inclusivo que no margine a ninguna de las fuerzas en pugna.
Desde su cuenta oficial, el jefe de Estado colombiano argumentó que la estabilidad democrática de Venezuela es un factor determinante para la paz en toda Suramérica. Según Petro, el proceso de transición debe ser lo suficientemente amplio como para integrar tanto a la oposición como a las figuras que actualmente sostienen el gobierno de Delcy Rodríguez, evitando así ciclos de revancha que puedan derivar en nuevos conflictos civiles.
Un modelo de transición basado en el consenso
Petro fue enfático al señalar que el camino hacia la paz requiere dejar atrás las políticas de proscripción. El mandatario recordó que la exclusión de actores políticos solo alimenta el resentimiento y fractura el tejido social. En sus declaraciones, hizo una referencia directa al historial de inhabilitaciones en el país vecino, mencionando que incluso las medidas tomadas anteriormente contra la propia Corina Machado fueron perjudiciales para el ecosistema democrático.
La visión del palacio de Nariño se centra en que la democracia no puede ser un juego de suma cero donde el ganador elimina al vencido. Por el contrario, Petro propone un escenario de coexistencia donde las garantías políticas sean el eje central de cualquier acuerdo. Este enfoque busca convencer a los sectores más pragmáticos del chavismo y de la oposición de que un pacto nacional es preferible al estancamiento económico y social que ha caracterizado la última década.
Justicia soberana frente a la justicia multilateral
Uno de los puntos más polémicos de su respuesta fue la defensa de la justicia interna venezolana. Mientras Machado sostiene que los tribunales locales carecen de la imparcialidad necesaria para juzgar crímenes de alto nivel, Petro defendió el principio de soberanía nacional. El presidente colombiano sugirió un plan de «justicia soberana» que permitiría procesar a figuras como Nicolás Maduro dentro de sus propias fronteras, a menos que la comunidad internacional logre un consenso robusto sobre un marco de justicia multilateral.
Este planteamiento surge en un momento clave, justo cuando Petro se prepara para una visita oficial a Washington. Se espera que en sus reuniones con la administración estadounidense, el mandatario colombiano actúe como un puente diplomático, intentando suavizar las posturas punitivas en favor de un diálogo que permita destrabar la crisis política de Caracas a través de elecciones con plenas garantías.
El llamado a la no exclusión política
Finalmente, el presidente colombiano reiteró que la justicia no debe ser utilizada como una herramienta de persecución. Para Petro, la soberanía de un pueblo se manifiesta en su capacidad de resolver sus conflictos internos sin intervención externa desmedida. «Por eso, lo mejor es no excluir», concluyó el mandatario, subrayando que la paz de la región depende de la capacidad de los venezolanos para sentarse en una mesa común y diseñar su propio futuro institucional.
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