
Nicolás Ernesto Maduro Guerra, diputado de la Asamblea Nacional, rompió el silencio sobre los eventos que rodearon la detención de su padre, Nicolás Maduro Moros. En una entrevista concedida al diario El País, el parlamentario ofreció un relato pormenorizado del operativo ejecutado por fuerzas estadounidenses y la nueva cotidianidad del exmandatario en el sistema penitenciario de EE. UU.
El operativo: Entre bombardeos y un audio de despedida
Maduro Guerra relató que durante la madrugada del 3 de enero, la familia llegó a dar por muerto al exlíder tras los bombardeos en la capital. Según su testimonio, Maduro Moros alcanzó a enviar un mensaje de voz final a su hijo: “Nico, están bombardeando. Que la patria siga luchando”.
Sobre el momento exacto de la aprehensión, el diputado detalló escenas de alta tensión:
La captura: Maduro habría intentado protegerse en un armario antes de que los agentes derribaran la puerta.
El incidente con Cilia Flores: La ex primera dama sufrió un desmayo tras golpearse con un mueble, dejando una escena que, según el hijo, inicialmente lucía fatal por la cantidad de sangre presente.
Traslado: Maduro Guerra confirmó que su padre sufrió una lesión en la rodilla durante el forcejeo de la captura.
De la celda de aislamiento a la convivencia con Tekashi 6ix9ine
Tras los primeros meses de confinamiento solitario en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde el exmandatario se adaptaba a una dieta de comida picante y espacios reducidos, su situación cambió en Semana Santa al ser trasladado a un área común.
Un detalle llamativo revelado por «Nicolasito» fue el breve encuentro de su padre con el rapero Tekashi 6ix9ine. “Mi padre me dijo que le había firmado algo (un muñeco de Bob Esponja), pero yo ni sabía que él era famoso”, comentó el diputado entre risas, añadiendo que su padre se define más como «salsero».
Rutina carcelaria: Fe, lectura y fútbol
A pesar del encierro, Maduro Moros mantiene una comunicación de 510 minutos mensuales con su familia, conversaciones que están siendo archivadas por sus allegados. Entre los temas recurrentes destacan:
Lectura voraz: Ha leído cerca de 60 libros, incluyendo la Biblia, textos de Lenin y obras de Rómulo Gallegos.
Pasión deportiva: Maduro Guerra confesó que su padre sigue pendiente del fútbol, lamentando recientemente la eliminación del FC Barcelona de la Champions League.
Defensa de la integridad familiar
El diputado insistió en la «fortaleza espiritual» de su padre y negó tajantemente la existencia de fortunas ocultas o testaferros. Sostuvo que la única propiedad de la pareja es el apartamento que adquirieron años atrás en la urbanización El Paraíso, en Caracas. “Él siente que su victoria es que sigue vivo”, concluyó Maduro Guerra, subrayando que la familia mantiene la esperanza de una resolución política al proceso judicial que enfrenta el exlíder en suelo estadounidense.
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