
A través de plataformas digitales, el mandatario envió un mensaje por el Día del Trabajador mientras los sectores laborales marcharon de forma dividida entre el respaldo a su liberación y la exigencia de salarios dignos.
En un escenario político sin precedentes, Nicolás Maduro se dirigió este viernes a la clase obrera venezolana con motivo del Día Internacional de los Trabajadores. El mensaje, difundido vía Telegram, se produce mientras el mandatario permanece bajo custodia en Nueva York, enfrentando procesos judiciales por cargos de conspiración y narcoterrorismo junto a su esposa, Cilia Flores.
En su misiva, Maduro apeló a la resiliencia de los trabajadores, instándolos a «garantizar el proceso de paz» y a superar las limitaciones actuales, reafirmando su convicción de que la fuerza laboral es el motor indispensable para la estabilidad del país. Asimismo, aseguró recibir constantes «muestras de solidaridad» provenientes de sectores productivos tanto nacionales como de naciones aliadas.
Movilización oficialista y clamor por la liberación
En el centro y oeste de la capital, las fuerzas que respaldan al Ejecutivo se concentraron para ratificar su lealtad y defender las recientes políticas económicas presentadas por Delcy Rodríguez, destacando el ajuste del “ingreso mínimo integral”.
La jornada en este sector estuvo marcada por un fuerte componente de exigencia política. José Guerrero, líder del Sindicato de Petroquímica de Venezuela, actuó como portavoz de esta facción:
“La clase obrera no se arrodilla. Defendemos nuestras conquistas, pero también exigimos la libertad inmediata de Nicolás Maduro y Cilia Flores”, declaró durante la movilización.
El este de Caracas exige mejoras salariales
Paralelamente, una nutrida representación de gremios y sindicatos independientes marchó en el este de la ciudad con destino a la Defensoría del Pueblo. El foco de esta protesta fue estrictamente reivindicativo, centrando sus denuncias en:
Aumento del salario mínimo: Críticas al esquema de remuneración basado en bonificaciones que no impactan en las prestaciones sociales.
Poder adquisitivo: Denuncias sobre el alto costo de la vida y la insuficiencia de los anuncios gubernamentales recientes.
Este 1 de mayo refleja la profunda fractura de la realidad venezolana, donde la lucha por las condiciones laborales básicas coexiste con una crisis institucional que mantiene a la cúpula del poder bajo procesos legales en el extranjero.
Diariorepublica.com






