
El secretario de Estado destaca que el cambio de estrategia responde al interés nacional de Estados Unidos y abre oportunidades inéditas.
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ofreció este domingo una rueda de prensa en Bratislava donde analizó los recientes giros en la política exterior hacia el hemisferio sur. Durante su intervención, el jefe de la diplomacia estadounidense defendió con firmeza las decisiones tomadas por la administración actual, asegurando que la situación en Venezuela ha experimentado una transformación positiva en un periodo de tiempo sumamente corto.
La defensa del interés nacional estadounidense
En el marco de su gira europea, Rubio no eludió las preguntas sobre las críticas recibidas por parte de la comunidad internacional ante el cambio de postura de Washington. El secretario fue enfático al señalar que todas las acciones emprendidas han tenido como norte principal el beneficio estratégico de su país.
“A muchos países no les gustó lo que hicimos en Venezuela, y eso está bien. Eso era parte de nuestro interés nacional”, afirmó el funcionario ante los medios. Con estas palabras, Rubio dejó claro que, si bien la diplomacia es una herramienta de diálogo, la prioridad de la Casa Blanca sigue siendo la seguridad y la estabilidad regional bajo sus propios términos de conveniencia nacional.
Relaciones con aliados y cooperación continua
A pesar de las fricciones que estas decisiones pudieron causar en algunos foros internacionales, el secretario de Estado minimizó el impacto de estas diferencias en las alianzas de largo plazo. Según Rubio, la discrepancia es un elemento natural en el ejercicio de la política exterior y no debería interpretarse como una ruptura en los lazos de cooperación con otros gobiernos.
“Los países expresan su opinión todo el tiempo. ¿Qué puedo decirte? Fue así”, explicó de manera pragmática. El secretario subrayó que la cooperación con aliados cercanos continúa en otros frentes, sugiriendo que la madurez diplomática permite trabajar en objetivos comunes incluso cuando existen desacuerdos puntuales sobre la gestión de la crisis venezolana.
Un balance positivo tras seis semanas
El punto central de su discurso fue la comparación entre el pasado inmediato y el presente del país caribeño. Con un tono de optimismo, Rubio aseguró que Venezuela se encuentra “mucho mejor hoy que hace seis semanas”. Esta afirmación sugiere que las tácticas implementadas recientemente han rendido frutos que la administración considera exitosos.
El secretario de Estado no solo se limitó a describir la mejoría, sino que también manifestó el orgullo del equipo diplomático por los hitos alcanzados. Para Washington, la evolución de los acontecimientos valida la hoja de ruta trazada, independientemente de la resistencia externa.
La oportunidad de un nuevo horizonte
Para finalizar su intervención, Marco Rubio hizo un llamado a reconocer el cambio de panorama que vive la región. El secretario enfatizó que las condiciones actuales han creado una ventana de oportunidad que era inexistente hasta hace apenas mes y medio, instando a los actores internacionales a mirar hacia adelante.
“Creo que todos pueden estar de acuerdo en que Venezuela tiene una oportunidad en un nuevo futuro que no existía hace seis semanas”, concluyó el secretario. Con este mensaje, la administración estadounidense cierra filas en torno a su estrategia, reafirmando que el camino elegido es el único que ha logrado movilizar el tablero político en favor de una nueva realidad para los venezolanos.
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