
Desde la cumbre del Caricom, el secretario de Estado de EE. UU. defendió los resultados de la intervención militar de enero y subrayó que la legitimidad democrática es el paso indispensable para que el país recupere su potencial económico.
En el marco de la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, trazó este miércoles 25 de febrero la hoja de ruta de Washington para el futuro de Venezuela. El diplomático enfatizó que, tras la captura de Nicolás Maduro en enero, la nación suramericana debe transitar hacia un proceso electoral transparente para consolidar su estabilidad.
Rubio sostuvo que la riqueza de Venezuela solo podrá beneficiar realmente a su población si el nuevo gobierno cuenta con el respaldo de las urnas. «Para dar el siguiente paso hacia el verdadero desarrollo, los venezolanos necesitarán la legitimidad de elecciones justas y democráticas», afirmó, aunque evitó comprometerse con una fecha específica para dicho proceso.
Balance de la intervención: «Venezuela está mejor hoy»
A ocho semanas de la acción militar del Pentágono que desplazó al chavismo del poder, Rubio defendió la estrategia de la administración Trump ante los líderes del Caribe, quienes han expresado reservas sobre el uso de la fuerza en la región.
El secretario destacó tres logros fundamentales que, a su juicio, justifican la operación:
Control de la inestabilidad: Se evitó una ola de violencia interna y un desbordamiento migratorio masivo.
Liberación de prisioneros: El progreso en materia de derechos humanos con la excarcelación de presos políticos.
Seguridad regional: El cese de la influencia que el gobierno anterior ejercía sobre el área.
“Lo diré sin disculpas ni temores: Venezuela está mejor hoy de lo que estaba hace ocho semanas”, sentenció Rubio ante sus homólogos caribeños.
El rol de Delcy Rodríguez y el factor energético
Actualmente, la Casa Blanca mantiene una estrecha colaboración con Delcy Rodríguez, quien ejerce como «presidenta encargada» desde el 3 de enero. El respaldo de Donald Trump hacia la gestión de Rodríguez ha estado marcado por la rápida apertura del país a las corporaciones petroleras estadounidenses.
No obstante, el apoyo de Washington no es incondicional. Rubio recordó que, si bien el avance es «sustancial», el Gobierno de EE. UU. mantiene todas las opciones sobre la mesa si no se cumplen las directrices trazadas para la transición y la seguridad de los intereses estadounidenses en la zona.
Diariorepublica.com



