
El gobierno chino busca garantías de pago sobre la deuda venezolana tras el cambio de mando en Caracas.La banca estatal de China intensifica contactos con la administración Trump para proteger sus activos estratégicos.
La opacidad financiera de Venezuela desde 2017 complica el cálculo exacto de los pasivos pendientes con el gigante asiático.
En un movimiento estratégico de alto nivel, el gobierno de la República Popular China ha iniciado una serie de gestiones diplomáticas para asegurar la recuperación de los préstamos otorgados a Venezuela. Según reportes obtenidos por el portal Sumarium, las autoridades de Pekín y su banca estatal han establecido puentes de comunicación tanto con funcionarios venezolanos como con representantes de los Estados Unidos.
Esta movilización responde a la necesidad de China de salvaguardar sus intereses económicos tras la captura de Nicolás Maduro y el inicio de una fase de transición política en el país caribeño, ahora bajo la influencia directa de la administración de Donald Trump.
Protección de activos en un escenario de transición
El principal objetivo de Pekín es obtener certezas jurídicas y financieras sobre los acuerdos bilaterales vigentes. Ante el esfuerzo de Washington por reintegrar a Venezuela en su órbita comercial y política, China busca evitar que sus acreencias queden relegadas en una eventual reestructuración de la deuda nacional.
Fuentes familiarizadas con el asunto señalan que la ofensiva diplomática es una medida de «blindaje» ante la incertidumbre que rodea la salida de Maduro de la capital venezolana. Pekín aspira a que cualquier nuevo gobierno o acuerdo de transición reconozca la validez de los compromisos adquiridos con las entidades asiáticas.
El desafío de la opacidad estadística
Uno de los mayores obstáculos en esta negociación es la incertidumbre sobre el monto total del endeudamiento. Desde que Venezuela entró en default parcial en el año 2017, el Banco Central de Venezuela y el Ministerio de Finanzas suspendieron la publicación de datos detallados sobre los pasivos externos.
Contexto: Se estima que China ha sido el mayor prestamista de Venezuela en la última década, con créditos pagaderos mayoritariamente a través de envíos de crudo.
Conflicto: La interrupción de flujos de caja y la falta de transparencia en los balances impiden determinar con precisión la cifra que Caracas adeuda actualmente a las instituciones financieras chinas.
Tensiones y expectativas geopolíticas
Mientras Estados Unidos avanza en su plan de estabilización para Venezuela, China intenta mantener su posición como actor relevante en la región. El desenlace de estos acercamientos definirá si la relación entre Caracas, Pekín y Washington entrará en una etapa de cooperación pragmática o si las deudas pendientes se convertirán en un nuevo punto de fricción en la guerra comercial y política entre las dos superpotencias.
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