
En su tradicional entrevista de inicio de año con el intelectual Ignacio Ramonet, Nicolás Maduro buscó poner fin a las «especulaciones» surgidas desde la Casa Blanca. El mandatario venezolano aclaró que, contrario a lo sugerido recientemente por Donald Trump, ambos líderes han sostenido un solo contacto telefónico, el cual no ha logrado frenar la escalada bélica en el Caribe.
Los detalles del contacto: 10 minutos de cordialidad
Mientras conducía su vehículo durante la entrevista transmitida por VTV, Maduro precisó la cronología del evento: la llamada ocurrió el viernes 21 de noviembre.
El tono: Maduro describió el diálogo como «muy respetuoso» y «agradable».
El saludo: Relató que el intercambio inició con un reconocimiento mutuo de sus investiduras: «Él me dijo: Mr. President Maduro. Y yo le respondí: Mr. President, Donald Trump».
La duración: Fue una conversación breve de apenas diez minutos que, en su momento, pareció abrir una ventana diplomática que hoy luce cerrada.
Contradicciones y tensiones en aumento
Esta aclaración surge luego de que el pasado lunes 29 de diciembre, Donald Trump afirmara ante los medios haber hablado con Maduro «muy recientemente», sugiriendo un contacto más cercano pero admitiendo que «no salió mucho de eso».
Para Maduro, aunque la llamada fue cordial, las acciones posteriores de Washington han sido calificadas como «desagradables». El líder chavista se refiere a la ofensiva de presión que ha marcado el cierre del 2025:
Bloqueo naval: La orden de Trump de interceptar cualquier petrolero sancionado vinculado a Venezuela.
Incautaciones: La toma de dos buques con crudo venezolano en semanas recientes.
Operaciones con drones: El reporte del New York Times sobre un ataque de la CIA contra un puerto venezolano, acción que Trump vinculó a su campaña antinarcóticos pero sobre la cual Miraflores mantiene un silencio oficial estratégico.
Un escenario de asedio
El despliegue militar estadounidense en el Caribe, que se mantiene desde agosto, sigue siendo el principal punto de fricción. Mientras Washington lo justifica como una lucha contra el narcotráfico, Maduro reiteró ante Ramonet que se trata de un pretexto para forzar un «cambio de régimen».
A pesar de la cortesía diplomática de aquellos diez minutos en noviembre, la realidad de enero de 2026 muestra a dos administraciones en su punto de mayor confrontación operativa, con el despliegue de portaaviones y drones marcando la pauta de la relación bilateral.
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