
La Habana, Cuba – El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha emitido una enérgica respuesta a las recientes declaraciones del actual presidente estadounidense Donald Trump, subrayando la firme postura de la isla ante las amenazas y presiones de Estados Unidos. La confrontación dialéctica se intensificó luego de que el presidente Trump asegurara que la nación caribeña no recibiría más petróleo ni asistencia financiera, retomando así una retórica de confrontación característica de su liderazgo.
Un rechazo categórico a las amenazas de Washington
Díaz-Canel utilizó su cuenta oficial de Facebook para replicar al mensaje del presidente Trump, descalificando la autoridad moral de Washington para criticar a la isla. «Nadie nos dicta qué hacer», sentenció el líder cubano, reafirmando el principio de soberanía nacional que ha guiado a la revolución cubana durante más de seis décadas. Su mensaje apuntó directamente a lo que el gobierno de La Habana percibe como una doble moral de la política exterior estadounidense. «No tienen moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada, quienes convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas”, escribió. Este comentario refleja la histórica acusación cubana sobre la instrumentalización de la política y la economía por parte de Estados Unidos.
Cuba: Víctima de la agresión y lista para la defensa
La publicación de Díaz-Canel no solo se centró en el rechazo a las críticas, sino que también contextualizó la postura defensiva de Cuba frente a su vecino del norte. El presidente cubano fue enfático al contrarrestar cualquier insinuación de que Cuba es la parte agresora. «Cuba no agrede; es agredida por EE. UU. desde hace 66 años y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”, afirmó. Esta declaración evoca el espíritu de resistencia que ha definido la narrativa cubana desde el triunfo de la revolución en 1959, señalando la persistencia del embargo económico y las acciones injerencistas como actos de agresión continuada. La referencia a la defensa «hasta la última gota de sangre» es un llamado directo a la unidad y la preparación militar del pueblo cubano ante cualquier escalada.
La larga historia de tensión y el embargo persistente
El intercambio de declaraciones subraya la continua tensión entre La Habana y Washington, una relación marcada por el embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. La presidencia de Donald Trump ha estado marcada por un endurecimiento significativo de las restricciones contra la isla, lo que ha exacerbado la crisis económica en Cuba. Díaz-Canel ha mantenido consistentemente que las políticas estadounidenses buscan asfixiar la economía cubana y provocar un cambio de régimen. La respuesta del líder cubano sirve como una advertencia de que la isla no cederá ante lo que considera un chantaje político y económico por parte de la administración de Trump.
La soberanía como principio irrenunciable
La respuesta de Miguel Díaz-Canel al presidente Donald Trump se consolida como una defensa del derecho de Cuba a determinar su propio camino, libre de injerencia externa. El presidente enfatiza que la soberanía nacional es un principio irrenunciable para la nación caribeña, a pesar de las severas dificultades económicas. La publicación de Facebook es un claro mensaje tanto a la comunidad internacional como al pueblo cubano: la dirección del país no se alterará por presiones extranjeras. Esta firmeza recalca que, en el actual escenario político, Cuba está decidida a mantener su modelo y su independencia.
www.diariorepublica.com



