
El presidente de la Asamblea Nacional asegura que la eliminación de las 1.860 medidas coercitivas posicionaría a Venezuela como la economía más pujante de América.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, enfatizó la necesidad urgente de levantar de forma definitiva las 1.860 sanciones impuestas contra Venezuela. Durante una reciente intervención institucional, el parlamentario sostuvo que estas medidas representan el principal obstáculo para el desarrollo pleno de las capacidades productivas del país. Según su análisis, la arquitectura de sanciones ha limitado injustamente el acceso a mercados internacionales y ha frenado el flujo de inversiones necesarias para la estabilización macroeconómica.
Rodríguez destacó que el pueblo venezolano ha demostrado una resiliencia excepcional frente a lo que denomina un asedio financiero sin precedentes. No obstante, señaló que para consolidar un ciclo de crecimiento sostenible, es imperativo que se reconozca la soberanía económica de la nación. La exigencia se fundamenta en la premisa de que Venezuela posee los recursos naturales y el talento humano para liderar el crecimiento regional, siempre que se eliminen las trabas externas actuales.
Impacto en la proyección del crecimiento nacional
El líder del parlamento fue enfático al proyectar el potencial del país en un escenario libre de restricciones. Indicó que, de eliminarse la totalidad de las sanciones, la economía venezolana se convertiría en la más próspera de todo el continente americano. Esta afirmación se basa en la recuperación progresiva que ha experimentado el país en sectores estratégicos como el petrolero, el agroindustrial y el minero, a pesar de las limitaciones operativas impuestas por las oficinas de control extranjero.
Para Rodríguez, la prosperidad no es solo una meta estadística, sino un objetivo social. Argumentó que el levantamiento de las sanciones permitiría una recuperación más acelerada de los servicios públicos, el sistema de salud y el poder adquisitivo de los trabajadores. El legislador subrayó que el crecimiento actual, aunque positivo, se ve ralentizado por la imposibilidad de operar en el sistema financiero global con normalidad.
Un llamado al respeto de la soberanía
En su discurso, Jorge Rodríguez instó a los actores internacionales a cesar la aplicación de estas medidas que, a su juicio, vulneran los derechos humanos de millones de ciudadanos. Aseguró que la consolidación de la paz política en Venezuela debe ir acompañada de un reconocimiento a su derecho al comercio libre y justo. La insistencia en el número de 1.860 sanciones busca visibilizar la magnitud del entramado burocrático y legal que el país debe sortear diariamente.
Finalmente, el presidente del legislativo reiteró que la hoja de ruta hacia la prosperidad económica está trazada, pero requiere de un entorno internacional que no castigue el desarrollo nacional. Concluyó que el levantamiento de estas medidas es el paso lógico para permitir que Venezuela despliegue todo su potencial energético y comercial en beneficio de la estabilidad económica de toda la región latinoamericana.
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