
En un giro sin precedentes para la historia política reciente del país, el Senado de la República de Paraguay destituyó este viernes al presidente Santiago Peña tras hallar culpable de «mal desempeño de funciones» al exjefe de Estado. La decisión, adoptada por la unanimidad de los 44 legisladores presentes en el recinto, pone fin de forma abrupta a su mandato e impulsó su inmediata detención por orden de la Fiscalía en relación con el colapso de Ueno bank.
Un fallo unánime y una detención relámpago
El juicio político, impulsado por una coalición entre parlamentarios de la oposición y facciones disidentes del oficialismo, concluyó en su segunda jornada sin la presencia de Peña, de 47 años, quien prefirió ser representado por su equipo legal. Horas después del veredicto, efectivos de la Policía Nacional se apersonaron en la residencia del exgobernante para ejecutar su captura, privándolo además del beneficio constitucional de la senaduría vitalicia —reservada únicamente a expresidentes que no hayan sido juzgados y condenados por el Congreso—.
Con este histórico fallo, Peña se convierte en el segundo mandatario depuesto por la vía del juicio político desde el retorno a la democracia, siguiendo los pasos de Fernando Lugo en 2012.
La debacle de Ueno bank: el detonante del colapso
La crisis que precipitó la caída del Ejecutivo comenzó a principios de semana, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino Ueno bank al constatar que su índice de solvencia retrocedió a menos del 50 % del límite legal requerido. La congelación de depósitos desató una ola de pánico entre miles de clientes y golpeó de lleno al Instituto de Previsión Social (IPS), entidad que mantiene colocaciones por 355 millones de dólares en la institución y de la cual dependen cerca de 32.000 pensionistas.
Durante el debate en la Cámara Alta, la diputada acusadora Rocío Vallejo expuso duras cifras contra el exmandatario, señalando que la mala gestión y el desvío de fondos públicos hacia la entidad causaron un impacto patrimonial estimado en 1.200 millones de dólares y perjudicaron a unos tres millones de ciudadanos. Vallejo llegó a calificar a Peña como «el desfalcador más grande de la historia del Paraguay».
Avances judiciales y aprehensiones de directivos
Paralelamente al proceso político, el Ministerio Público intensificó las pesquisas en torno a las empresas de Ueno Holding, firma en la que Peña figura como exaccionista. Operativos de allanamiento permitieron la incautación de avionetas, vehículos de alta gama y documentación clave. Asimismo, la justicia dictó prisión preventiva para Miguel Vázquez, cofundador de la entidad financiera, junto a otros cinco altos ejecutivos del grupo.
Transición de mando: Pedro Alliana asume la Presidencia
Ante el vacío de poder, el Congreso celebró una sesión extraordinaria para tomar el juramento a Pedro Alliana como nuevo presidente constitucional de la República, quien completará el periodo de gobierno vigente hasta agosto de 2028. Posteriormente, el senador Antonio Barrios asumió la Vicepresidencia de la Nación.
En su primer mensaje a la ciudadanía, el presidente Alliana prometió priorizar la respuesta a las víctimas de la crisis bancaria y reestructurar el gasto del Estado:
«Lo que vengo a prometer es concreto: los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos», aseveró Alliana, marcando distancia con la administración saliente al prometer la eliminación de «gastos superfluos» y una agenda enfocada en los problemas internos del país.
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