
Pese a los rumores de posibles acciones judiciales en EE. UU., el presidente estadounidense ratificó su respaldo a la «mandataria encargada», coincidiendo con la visita estratégica del Secretario del Interior para avanzar en la apertura del sector minero a la inversión extranjera.
La relación entre Venezuela y Estados Unidos atraviesa una fase de pragmatismo acelerado. Este miércoles, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, manifestó su agradecimiento al mandatario estadounidense, Donald Trump, por su «amable disposición» para consolidar una agenda de trabajo conjunto que fortalezca la cooperación binacional, marcando un nuevo hito en la distensión iniciada tras los sucesos de enero.
Respaldo público frente a tensiones judiciales
El intercambio diplomático se produjo a través de las redes sociales, donde Trump calificó de «excelente» el desempeño de Rodríguez y destacó la fluidez de la colaboración energética. «El petróleo está empezando a fluir, y el profesionalismo y la dedicación entre ambos países es algo muy grato de ver», afirmó el líder republicano en su plataforma Truth Social.
Este espaldarazo oficial ocurre apenas 24 horas después de que circularan informes sobre una presunta imputación penal que Washington estaría preparando contra la líder venezolana, una medida que expertos interpretan como un mecanismo de presión paralelo a la distensión comercial.
Cónclave en Miraflores: Minería y Seguridad
Como parte de esta «nueva agenda de cooperación», Rodríguez recibió en el Palacio de Miraflores al Secretario de Interior de EE. UU., Doug Burgum. El encuentro, que contó con la participación del ministro Diosdado Cabello, se centró en dos ejes fundamentales:
Sector Minero: Se discutieron las bases para la captación de inversión extranjera, en sintonía con la reforma legal que prepara la Asamblea Nacional.
Seguridad y Energía: El seguimiento de los acuerdos a largo plazo sellados previamente con el Secretario de Energía, Chris Wright.
La presencia de Burgum en Caracas subraya el interés de la administración Trump en los recursos minerales venezolanos, poco después de que Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, anunciara una reestructuración del marco legal minero para facilitar la entrada de capitales foráneos.
Hacia una sociedad estratégica
Desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el giro en la política exterior ha sido radical. Lo que comenzó como una operación militar ha derivado en una relación que Trump describe ahora como de «nuevos amigos y socios».
El fluido intercambio de altos funcionarios entre Washington y Caracas sugiere que, más allá de la retórica judicial y política, el flujo energético y la apertura de mercados estratégicos se han convertido en la prioridad compartida para ambas administraciones en este primer trimestre de 2026.
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