
Ante la inminente cumbre diplomática en Pakistán, el mandatario estadounidense endureció su discurso, condicionando la paz regional a la aceptación de su propuesta de acuerdo y denunciando supuestas violaciones a la tregua vigente.
En un giro de alta tensión, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo una advertencia directa contra el gobierno de Irán, asegurando que la infraestructura clave de esa nación podría convertirse en objetivo militar si Teherán se niega a suscribir la oferta de acuerdo presentada por la Casa Blanca.
Ultimátum desde la Casa Blanca
A través de sus canales oficiales, el mandatario calificó la propuesta estadounidense como una oferta «justa y razonable», dejando claro que la paciencia de Washington tiene límites. En un mensaje que ha sacudido los mercados internacionales, Trump fue categórico: “Todas y cada una de las centrales eléctricas y todos y cada uno de los puentes de Irán podrían ser destruidos”, en caso de un rechazo por parte de los líderes iraníes.
Presión diplomática bajo fuego
El anuncio coincide con el envío de una delegación diplomática estadounidense hacia Pakistán, donde se espera que este lunes se reanuden las conversaciones de alto nivel con funcionarios de Teherán. El objetivo declarado es evitar una escalada militar; sin embargo, el tono de Trump sugiere que la diplomacia corre en paralelo a una disposición inmediata para el uso de la fuerza.
La advertencia de Trump llega respaldada por su denuncia de que Irán habría roto el cese de hostilidades vigente. El mandatario citó incidentes recientes en el estrecho de Ormuz —donde presuntamente fuerzas iraníes atacaron buques de bandera francesa y británica— como una violación directa de los términos de la tregua.
Escenarios de incertidumbre
“Caerán rápido, caerán fácil”, expresó Trump respecto a la capacidad operativa de EE. UU. ante una eventual confrontación, enfatizando que Washington no permitirá que las acciones en la zona del estrecho queden sin respuesta.
La comunidad internacional observa con alarma este intercambio de amenazas. Mientras los mediadores regionales se esfuerzan por mantener el canal de comunicación abierto en territorio pakistaní, la postura del mandatario estadounidense deja poco margen de maniobra, planteando un escenario donde la paz regional depende enteramente de los resultados de la jornada diplomática de este lunes. La tensión, lejos de disiparse, alcanza niveles críticos mientras el reloj de la tregua continúa su marcha hacia el vencimiento fijado para este miércoles.
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