
En una contundente ofensiva diplomática, el canciller de la República, Yván Gil, exigió formalmente al gobierno de Estados Unidos la devolución del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores. La demanda surge tras la confirmación por parte de la Casa Blanca de que ambos fueron capturados y trasladados fuera del territorio venezolano durante una incursión militar aerotransportada.
«Responsabilidad total sobre su integridad»
En declaraciones ofrecidas a la cadena Telesur, Gil responsabilizó directamente a Donald Trump por la seguridad física de la pareja presidencial.
«Exigimos que el Gobierno de EE. UU. se haga responsable por la integridad física y devuelva de manera inmediata al presidente constitucional Nicolás Maduro Moros y a la primera dama», sentenció el jefe de la diplomacia venezolana, calificando la operación como un «acto criminal» y un «secuestro» que no tiene precedentes en la región en las últimas décadas.
Denuncia de ataques a infraestructuras críticas
A través de un contacto adicional con VTV, el Canciller ofreció detalles sobre la magnitud de la ofensiva aérea:
Objetivos: Confirmó bombardeos en zonas residenciales de Caracas, instalaciones en el puerto de La Guaira y diversos aeropuertos estratégicos.
Saldo: Reportó daños materiales de gran envergadura y la existencia de víctimas fatales, aunque no precisó una cifra oficial de decesos.
Justificación: Según Gil, estos ataques son una «violación flagrante» de la Carta de las Naciones Unidas y responden al interés de Washington de «apropiarse de los recursos naturales» de la nación.
Activación de mecanismos multilaterales
Venezuela ha comenzado a articular una respuesta en el escenario global, buscando que el Consejo de Seguridad de la ONU asuma su rol de árbitro internacional. Gil recordó que ningún Estado tiene la autoridad para atacar a otro sin un mandato expreso de este organismo, calificando la acción unilateral de EE. UU. como un retroceso histórico para el derecho internacional.
Respaldo internacional y movilización
El Canciller informó que el Ejecutivo ha recibido notas de solidaridad de gobiernos como Colombia, Brasil, Rusia, Burkina Faso, Sudáfrica y Bielorrusia. Asimismo, destacó que la presión diplomática se verá respaldada por la movilización popular en las calles de Venezuela, donde diversos sectores exigen una «fe de vida» y el respeto a la soberanía nacional.
El Palacio de Miraflores mantiene una comunicación constante con sus aliados estratégicos mientras espera una respuesta formal de Washington sobre el estatus legal y la ubicación exacta del mandatario capturado.
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