
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, destacó la cooperación en materia de lucha contra el narcotráfico y el sector energético como ejes centrales de la nueva etapa diplomática.
La presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, reiteró este lunes su firme disposición de construir relaciones a “largo plazo” con Estados Unidos. Este pronunciamiento surge en el marco del restablecimiento formal de los nexos diplomáticos entre ambas naciones, ocurrido el pasado 5 de marzo del presente año.
Rodríguez enfatizó que la administración actual busca establecer canales de comunicación sólidos y duraderos que permitan una convivencia institucional estable.
Cooperación integral y lucha contra el narcotráfico
Durante su intervención, la mandataria aseguró que el país ya se encuentra colaborando activamente con las autoridades estadounidenses. Precisó que existe una agenda de trabajo estructurada que abarca áreas estratégicas como la energía y la minería, así como el combate frontal contra el tráfico ilícito de sustancias estupefacientes.
“Venezuela no es un país de narcotráfico, ni siquiera relevante en materia de narcotráfico, pero sí participamos y cooperamos con otros países del mundo y de nuestra región para combatir este flagelo”, afirmó la presidenta, subrayando el compromiso internacional de la nación en esta materia.
Alianzas basadas en la verdad y la legalidad
La mandataria insistió en la necesidad de dirimir las diferencias políticas para avanzar en alianzas que beneficien a ambos pueblos. En este sentido, recalcó que la nueva etapa de relaciones debe estar fundamentada en el reconocimiento mutuo y en la transparencia informativa sobre la realidad del país.
“Queremos construir relaciones a largo plazo, pero deben estar basadas en la verdad, que se sepa que no somos un país de narcotraficantes”, apuntó Rodríguez de manera categórica ante los medios de comunicación.
Respeto al derecho internacional
Finalmente, la presidenta encargada sostuvo que el decálogo de actuación internacional de Venezuela se rige por el beneficio compartido y el estricto apego a la legalidad internacional. Reafirmó la postura pacifista del Estado al manifestar una oposición absoluta a cualquier escenario de guerra, priorizando la diplomacia como herramienta para la resolución de conflictos y el desarrollo conjunto.



