
Monseñor José Luis Azuaje envió una misiva personal al sumo pontífice para solidarizarse ante los recientes ataques políticos y ratificar su misión pastoral.
En un gesto de profunda comunión eclesial y respaldo espiritual, este martes 14 de abril, monseñor José Luis Azuaje Ayala, arzobispo de Maracaibo y primer vicepresidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), hizo pública la entrega de una carta personal dirigida al Papa León XIV. El documento surge como una respuesta solidaria desde la capital zuliana ante las recientes críticas emitidas por Donald Trump, reafirmando que la labor del santo padre trasciende las diatribas partidistas para enfocarse en la concordia global.
Un mensaje de unidad desde el Zulia
En su comunicación, monseñor Azuaje resalta que, en tiempos donde la polarización y la violencia fracturan el tejido social de las naciones, la figura del papa se alza como el baluarte de una iglesia que no se detiene ante los conflictos. Para el prelado marabino, el respaldo al sucesor de Pedro no es solo una cuestión de jerarquía, sino un acto de defensa de los valores humanos fundamentales que la santa sede representa en el escenario internacional.
La misiva, entregada en un contexto de alta tensión mediática, busca blindar la autoridad moral del pontífice. Azuaje enfatiza que la mirada de la iglesia debe permanecer fija en el bienestar de los más vulnerables, quienes suelen ser los más afectados por las confrontaciones dialécticas y los bloqueos diplomáticos entre las potencias mundiales.
La paz como premisa fundamental
«Mantener la paz es la misión del papa. Es un líder religioso que no habla como político, sino como alguien que anima a las comunidades a renovar la fe. Desde Maracaibo nos solidarizamos con el Papa León XIV. Él es la voz de una iglesia que siempre ha trabajado en función de la paz y la búsqueda de soluciones a conflictos que atentan contra la tranquilidad del mundo», expresó el arzobispo en declaraciones exclusivas para Versión Final.
Estas palabras subrayan la distinción entre el discurso político convencional y la retórica evangélica. Monseñor Azuaje insiste en que los ataques externos no deben desviar la atención de la agenda humanitaria de la iglesia, la cual se centra en la resolución de conflictos mediante el diálogo y la justicia social, lejos de la «idolatría del poder» que el Celam ha denunciado recientemente.
Compromiso del consejo episcopal latinoamericano
Este acto de solidaridad individual de Monseñor Azuaje se alinea con la postura oficial del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño. El organismo ha exhortado de manera reiterada a los estados a abandonar las ambiciones hegemónicas para centrarse en la dignidad humana. La carta del arzobispo refuerza el compromiso de la Arquidiócesis de Maracaibo con la visión de una institución que busca soluciones reales a las guerras.
Finalmente, para el vicepresidente del Celam, la esencia que define a León XIV es su capacidad de unir a los pueblos bajo una fortaleza evangélica y una sabiduría pastoral. El respaldo desde el Zulia simboliza la cohesión de la fe latinoamericana frente a los desafíos globales del siglo veintiuno.
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